La semana pasada recibí un mail sorprendente. Era bastante extenso, aquí no me voy a limitar a resumir lo que me planteaba su autor. Me planteaba que llevaba un tiempo siguiendo el blog, aunque nunca se había atrevido a participar de manera directa en él. A veces porque no sabía qué añadir, otras porque no se atrevía, otras porque le faltaba información para entender de lo que hablábamos, otra porque prefería no hacerlo (le gustaba observar).
El caso es que había decidido participar. Para ello había buscado un tema. Pero no valía cualquier tema. Había sido muy ambicioso - o es mantenía- y decía haber encontrado respuesta a un enigma.
¿Un enigma? Eso es lo que le respondí yo. Me sorprendió porque que yo sepa, en el blog no hay ningún enigma. A lo sumo habrá preguntas sin responder, inquietudes que no se han concluido de manera satisfactoria (aunque eso dependerá de lo que cada cual entienda que es satisfactorio), etc... etc.... ¿Un enigma? ¿Y ni siquiera yo que soy el que se supone que administra el blog, sé que se esconde un enigma en el blog? Pues menudo administrador....
Bueno eso pensaba. El caso es que el autor del mail, terminó ahí su mail. Digamos que me dejó intrigado. Pero cómo se atreve... (eso pensé yo).
Como veía que no era más que un truco barato para llamar mi atención, que es un bien muy preciado últimamente para mi, junto a mi tiempo, envié sin más el mail a la papelera, con un simple click.
Por cierto, el autor del mail no había firmado su correo. Soy paciente con los correos y comentarios anónimos, respeto la privacidad y el derecho al anonimato de quien piense que así se expresa mejor. Bueno, siempre y cuando no lleve muy lejos esa libertad para atentar a la de otros.
El caso es que recibí otro correo. Esta vez sí estaba firmado. De hecho se disculpó por no haberlo firmado antes. Me pidió que me conectara a Facebook y mantuviéramos un diálogo en el chat. Le dije que no lo tenía en mi listado de "amigos" "contactos" o como se diga. También le dije que no terminaba de gustarme o acostumbrarme a Facebook, pero bueno, finalmente accedí. Me envió un mensaje, le acepté como amigo y empezamos a chatear.
Chatear, menuda manera "líquida" de conversar, como diría Bauman. Su nombre era Lejandrona, Lejandrona Raibor, por cierto, menudo nombre más ridículo.
Ahí va nuestra conversación que pude guardar aún no sé muy bien cómo.
Lejandrona: He resuelto el enigma.
Alejandro: ¿Qué enigma?
Lejandrona: He rastreado tu blog y he descubierto quién se esconde tras la máscara de Darth.
Alejandro: ....... ¿Qué?
Lejandrona: Que ya sé quién se esconde tras la máscara de Darth McGuffin.
(Aquí pensé que la persona con la que estaba hablando estaba un poco más allá que aquí, pero tenía curiosidad por saber a dónde quería llegar)
Alejandro: A ver, a ver... Primero que nada, me llama la atención que te interese Darth. De hecho no creo que le interese a mucha gente, por no decir que a nadie. Además Darth es una invención, ni recuerdo ahora cómo surgió. Existía en la asignatura de Dificultades de Aprendizaje, era la encarnación del McGuffin educativo. No aparecerá durante el primer cuatrimestre. Vamos, sería raro. Además, ¿por qué te interesa esto?
Lejandrona: Me interesa, me interesa. Porque no es verdad que no aparezca también durante el primer cuatrimestre. Sí lo hace, pero es más astuto, aparece sin máscara. Por eso le he reconocido. Hay un patrón claro, cualquier alumno o alumna tuyo lo reconocería a poco que pensara en ello.
Alejandro: Ya estamos trabajando muchos temas como para ponernos a pensar en algo así. ¿Pero tú realmente crees que a alguien le interesa esto? Disculpa pero ya te he dicho que apenas tengo tiempo ahora para...
Lejandrona: Calla y escucha. ¿Tú sabes quién se esconde tras la máscara de Darth?
Alejandro: ¿Yo?.... Pues claro que .... sí... vamos.... digo yo.... Imagino que sí.
Lejandrona: ¿Quién?
Alejandro: Pues... ja... qué cabrón, estás tratando de sonsacármelo. Apunto he estado de caer en la trampa.
Lejandrona: Que no, que no...
Alejandro: Bueno, qué mas da... es.... Benja.
Lejandrona: ¿Benja?
Alejandro: Sí, Benja.
Lejandrona: ¡...........!
Alejandro: ¿Qué pasa? ¿soprendido?
Lejandrona: Es un chiste ¿no?
Alejandro: No, no... pensaba que te referías a quién salía en la foto en la que Darth me visitaba en el despacho. Pues debajo de esa máscara estaba Benja....
Lejandrona: Ja ja ja ja ja ja... como puedes ser tan literal, y tan simple. ¿El enigma es mucho más complejo que eso? Yo sé quién está detrás de la máscara simbólica, de lo que representa Darth...
Alejandro: Qué¡¡¡ Mira, lo siento pero ahora mismo creo que Darth no representa nada. De hecho, si no recuerdo mal, lo mataron en un incendio en el Savoy, dentro de esa realidad paralela que se desarrolló en el blog en cuatrimestre pasado. Por cierto, afortundamente se incedió ese antro con todo lo que había dentro.
Lejandrona: Lo sé, esa parte era muy interesante. Qué intento más torcido y vil de asesinar y quitar de en medio a Darth. Pero Darth no murió en el Savoy. No puede morir.
Alejandrona: Bueno, perdona, pero creo que se te va la olla.
Lejandrona: Que no, que no... Te voy a decir quién se oculta tras la máscara.
Alejandro: Uf.... vale, a ver, quién...
Lejandrona: Tu padre¡¡¡¡
Alejandro: ..........
Lejandrona: Ja ja ja ja ja ja.... qué lástima no poder verte la cara, ja ja ja... perdona, era una broma.... ja ja ja
Alejandro: Qué gracioso.
Lejandrona: No, ja ja... ahora en serio. ¿Quién crees que se esconde tras la máscara?
Alejandro: Qué brasas eres tío... pero tú crees que yo he pensado alguna vez en esto. Me gusta Darth como imagen, llama la atención de por sí, además es surrealista, es absurdo, por eso es un McGuffin, llama la atención. Pero no es suficiente de por sí. Hace falta algo más, hace falta ligarlo con algún contenido relevante, o más complejo aún, con algún proceso interesante. Eso es más difícil. Mira, hasta mis alumnos de la asignatura de Aprendizaje y Desarrollo de la Personalidad se han dado cuenta de eso. No vale sólo con crear interés, hay que hacer algo relevante con eso. No basta con pasárselo bien, aunque sea importante, hay que ir hacia algún sitio relevante. Uf... me enrollo. ¿Sabes quién podría ser un buen candidato para estar debajo de la máscara de Darth?
Lejandrona: ¿Quién?
Alejandro: Bueno, yo pondría a Gregory Bateson, ya que lo he estado citando o lo suelo citar siempre. Es curioso ahora que lo pienso, pero lo cito en asignaturas relacionadas con la Psicología del Desarrollo, con Habilidades Sociales, con Dificultades de Aprendizaje, con temas relacionados con la Docencia. Menudo personaje versátil. Sí, elegiría a Bateson. ¿Qué te parece?
Lejandrona: Sí, sí, podría ser. Sobre todo porque creo que Bateson expresó muy bien la importancia de crear patrones, de patronear, de ver regularidades a partir de procesos complejos, a partir de diferencias que crean diferencias (que es un tipo de diferencia más complejo) la que surge de comparar elementos a partir de sus similitudes y sus diferencias, para tratar de generar conceptos que no sean teóricos sin más, sino que estén basados en algún tipo de experiencia concreta.
Alejandro: Vaya, yo no lo diría mejor. Es curioso. El otro día, por añadir distinciones en esto, hablando con Tim le pregunté cuál era la diferencia entre diferenciar y discriminar.
Lejandrona: ¿....?
Alejandro: ¿Te crees que me dio una respuesta directa? Ja... pues no. Así no te ahorro el placer de seguir explorando, me dijo, qué tío. Bueno, me añadió la distinción entre ser igual, ser diferente y no ser distinto. Llevo días comiéndome la cabeza con esto. O genero experiencia o no habrá manera de entenderlo... Pero bueno, me voy. Ya hemos terminado, ¿no?
Lejandrona: No. Bateson no se oculta bajo la máscara de Darth. ¿Sabes quién?
Alejandro: Bueno, otra idea, a ver. Nadie, el vacío, un espacio donde cualquiera puede proyectarse o proyectar lo que quiera.
Lejandrona: Bueno, eso es interesante. Es como si el profesor fuera una pantalla donde cada cual proyecta lo que quiera. Proyecta elementos propios que coloca fuera (los identifique como propios o no). El profesor como una especie de chivo proyector. Sólo que en ese caso, en vez de ser tú, sería Darth. ¿Es así?
Alejandro: Bueno, sería una manera de verlo, ¿no? No sé... podría dar juego esto. Sobre todo si nos apropiamos de las proyecciones, claro, no si las dejamos ahí. Despojar a Darth de las proyecciones sería interesante para encontrarnos con lo que de verdad hay ahí, con la persona que hay ahí. Si es que eso es posible, no voy a caer ahora en tesis o explicaciones realistas, ja...
Lejandrona: Pero no, no hay vacío bajo la máscara.
Alejandro: Pues ya no sé qué responder. Se me acabaron las ideas. Me rindo, ¿quién está?
Lejandrona: Eso es lo que descubrí. Es lo bueno de una máscara, que se puede poner y quitar, cualquiera se la puede poner y quitar. Es como en los talleres de máscaras de Keith Johstone, donde se explora la posibilidad de explorar otros yoes, otras posibilidades cuando te la pones. Según eso, debajo de la máscara...
Alejandro: Sí.
Lejandrona: .. están...
Alejandro: sí... sí...
Lejandrona: Tus alumnos, están tus alumnos, cada uno de ellos, de alguna manera puede estar, pueden caber, se les puede dar el espacio si quieren. Está David, está Juanjo, Paloma, Benja, Susana, Aure, Mary, Carmen, Carmenchu, Silvia, Belén, Gloria, Miriam, Esther Ivasr, Virginia, Almudena, Ana Belén, Isabel, Elena, Sr. Leti, e incluso Rodrigo. También está Leyre, Belén, Pablo, Marta, Rosa, Camelia, Andreea, Carlos, Ángel y muchos más. También Cristina, Paco, Xavier, María José, Hilario, Justo, Ricardo. También Raquel, Natalia, Lourdes, Abigail, Adriana. Y desde luego Laura T., Asun, Rosa, Sheila, Sara, Silvia, Teresa, Cristina, Ana María, Daniel PR, carmen2c, etc... etc.... Faltan muchos, pero ahí están en potencia... todos los alumnos que han pasado por aquí, los que pasan ahora, y los que pasarán.
Alejandro: Vaya... pues eso no me lo esperaba. Y yo que pensaba que Darth ya no iba a aparecer nunca. Total, no deja de ser una rallada mcguffiana... es como lo que decía un alumno del master de secundaria (aunque ya ha matizado) "cuando teníamos que enseñar algo que no sabíamos, no aprendimos nada". ¿Pero es que podemos aprender algo de esto? En fin... no sé... Por cierto, Lejandrona, ¿esto no se decía ya en V de Vendetta?
Lejandrona: Ejemm.... sí... más o menos.
Alejandro: Bueno, da igual. Por cierto, una pregunta. ¿Y tú cómo conoces el nombre de todos estos alumnos?
Lejandrona: Ja... eso es un enigma aún más complejo.
Alejandro: Pues sí que estamos bien.
FIN DE LA SESIÓN....
Y así sin más nos despedimos. Y de momento no he vuelto a saber nada de él. Si alguien se lo encuentra, que le diga que está invitado a venir a cualquiera de nuestras clases.
Un saludo
Alejandro