Blogia

El viaje de Telémaco

Destellos entre los muros

Destellos entre los muros

Hola a todos

 

Ayer tuvimos una sesión de lo más interesante en la última clase combinada de Aprendizaje y Desarrollo de la Personalidad y Sociedad, Familia y Educación. Como hemos ido haciendo a lo largo del cuatrimestre, integramos las clases de dos asignaturas para trabajar un mismo caso: el mostrado en la película "Entre les murs". 

La tarea es muy compleja, dada la riqueza del caso analizado y la cantidad de conexiones que se pueden establecer. Además, hacerlo desde dos perspectivas teóricas (dos asignaturas) lo hace más complejo aún. La verdad es que tanto Héctor como yo disfrutamos mucho observando la discusión, tanto la primera parte (en los grupos pequeños) como la segunda y tercera parte, ya entre toda la clase. 

Un tema complejo que Héctor y yo íbamos siguiendo estaba relacionado con gestionar los tiempos. ¿Cuándo convenía parar y dar paso a otra fase de la discusión, dando entrada a la gente que observaba la discusión de los representantes de cada grupo, por ejemplo? ¿cuándo cortar la discusión y cerrar la sesión, presentando cómo íbamos a seguir de manera virtual con el wiki? No resulta sencillo elegir estos momentos. 

Interesantemente, gracias a esperar un poco más, hubo una serie de ideas de lo más sugerentes. A veces necesitamos dar vueltas a una serie de temas, en lo que parece una reiteración, para permitir que surjan otros más novedosos, más profundos, más complejos. 

Desde fuera una discusión de este tipo es una constatación de muchas cosas. Por ejemplo, ¿en qué os fijáis a la hora de hacer un análisis? ¿qué teorías usáis o no usáis? ¿por qué? ¿cómo se usa la teoría, explícitamente o implícitamente? ¿qué se ha leído y qué no se ha leído probablemente? ¿qué se ha entendido y qué no? ¿qué se ha integrado y qué no?

En este tipo de situaciones son tan importantes las presencias como las ausencias, aquello de lo que se habla como aquello de lo que no se habla. Incluso aquellos que hablan como aquellos que no hablan y prefieren escuchar. O incluso aquellos que no hablan pero de repente deciden hacerlo, por la razón que sea. 

En cierta manera es un ejemplo palpable de toda una serie de competencias puestas a prueba, practicadas. Va mucho más a allá, o al menos podría ir, de la adquisición pasiva de información, porque se está exigiendo aplicarla, usarla, integrarla, asimilarla.

Este tipo de actividad proporciona una evidencia o una falsación a mis propias hipótesis, predicciones y expectativas acerca de cómo va el grupo, en relación a su aprendizaje. Es un ejemplo de evaluación en vivo, no sólo del nivel demostrado por el grupo, sino también hacia mí (o nosotros) como profesores, de lo que hemos más o menos logrado o estamos en vías de lograr. En la evaluación, entendida como proceso y desde un punto de vista formativo, estamos todos incluidos. 

A ver ahora qué sigue esto dando de sí. Es un buen momento de estar con la boca cerrada un poco más, siguiendo a Finkel, para permitir que sean otros los que encuentren su voz o al menos, que confíen en la misma, más allá de confiar en la voz de otros, sobre todo si se suponen que son expertos. No resulta esto una tarea sencilla, pero ahí estamos todos. 

Como dice Pennac en Mal de Escuela, "enseñar es eso: volver a empezar hasta nuestra necesaria desaparición como profesor" (p.60).

Un saludo

Alejandro

 

Nuevo ciclo

Nuevo ciclo

Hola a todos

 

Tengo este post pendiente desde que el pasado 20 de Diciembre aprobé mi oposición para la plaza de profesor titular de universidad. Estas Navidades pensé que sería un buen momento para escribir sobre ello, pero imagino que estaba demasiado ocupado descansando ;) 

También es cierto que creo que resulta útil tener un poco de perspectiva temporal a la hora de escribir sobre ciertos asuntos importantes, y éste lo es ciertamente. 

Conseguir la plaza de profesor titular es la culminación de un proceso que probablemente comenzó cuando obtuve mi beca de colaboración con el Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación, en la Universidad de Valencia, allá por 1998. A dicha beca le siguieron otra serie de acontecimientos significativos tales como obtener la beca F.P.I al año siguiente mientras estudiaba el doctorado, la lectura de la Tesis Doctoral en 2003, el comienzo de mi etapa como profesor ayudante en el Departamento de Educación de la Universidad de Alcalá en 2002 (y la difícil decisión que supuso, entre ellas dejar Valencia y apostar por la carrera académica en vez de una carrera profesional más relacionada con la clínica), las diferentes acreditaciones de la ANECA, de ayudante doctor, de contratado doctor, de titular y por fin la plaza. Estos hitos simplifican enormemente la complejidad experiencial de  13 años de trabajo. Son los hitos que importan para la administración, son las digitalizaciones objetivas de un proceso subjetivo mucho más complejo. Detrás de cada uno de ellos hay muchas más vivencias fundamentales como las diferentes estancias de investigación en el extranjero que he hecho, que tanto me han aportado, en Estados Unidos, en Inglaterra y en Holanda. Los congresos internacionales a los que he asistido y que tanto han contribuido a situarme en la órbita de ciertos grupos de trabajo, de ciertas tradiciones de investigación. Las diferentes publicaciones que han concretado tantas reflexiones, lecturas y trabajos de campo en un intento por aportar algo a mi área de conocimiento, etc...

Todo lo anterior está relacionado con mi historia autobiográfica en relación a aprobar la oposición. Teniendo en cuenta mi investigación de ritos de paso (y en concreto de bodas y oposiciones) está relacionado con uno de los temas que resultaron fundamentales: generar un significado del ritual. No es lo mismo que la oposición se perciba como un trámite, que como un obstáculo, que como una culminación, que como un punto y seguido, que como una recompensa, que como una ordalía o castigo, etc... Como muy bien comprobé durante la investigación de mi tesis (sintetizada en un artículo publicado en 2008), más allá del ritual concreto que se viva (en este caso el tipo de oposición), resulta fundamental el significado atribuido a dicho ritual. En mi caso pasar esta oposición implica aceptar un doble reconocimiento: primero un reconocimiento personal a todo el esfuerzo de estos años, que ha sido grande. No sólo el esfuerzo continuado que suponía preparar la prueba ante el tribunal, que también, sino el esfuerzo de todos estos años integrando una tarea de investigación, de docencia y de gestión. En sí, me siento reconocido y valorado por una institución determinada, en este caso la universidad, lo que proporciona un sentido de confianza importante. El segundo reconocimiento es un reconocimiento más social, como traté de expresar en una parte de la prueba, en el sentido de saber que esta tarea no es una tarea solitaria, sino que la he conseguido gracias a la participación, el apoyo y la tutela de mucha gente pertenecientes tanto a una esfera íntima como a una más profesional. Este segundo reconocimiento va ligado a una profunda emoción de agradecimiento. Este doble reconocimiento contribuye pues, a que mi significado de esta oposición lo vea como un paso más, en una dirección que continúa. En absoluto en una llegada o una culminación. 

Es curioso como justamente en este momento soy mucho más consciente de mis carencias que de mis virtudes. Hubo momentos, mientras preparaba mi proyecto docente, que de una manera muy crítica cuestionaba mi propia trayectoria, a la luz de lo que creo que aún puedo desarrollar. Afortunadamente en vez de verlo como una limitación, lo reencuadré como una aspiración, de ahí que ahora mismo tengo más claro por donde me gustaría continuar, sobre todo en el campo de la investigación: básicamente seguir profundizando en la integración de metodologías cuantitativas y cualitativas relevantes a la hora de estudiar procesos subjetivos de carácter idiográfico. 

Bueno, tampoco me quiero enrrollar con esto ahora. Sólo quería rescatar una serie de vivencias "frescas" de mi experiencia de la oposición, desde la perspectiva de alguien que ha estudiado justamente este tipo de experiencias en otros. 

A partir de Noviembre fue muy evidente lo que, antropólogos como Victor Turner y Arnold van Gennep denominan experiencia liminal. Se supone que la primera parte de un rito de paso supone una separación del mundo cotidiando. Sólo logré esta separación en noviembre, cuando aparte de la clase de los lunes, me encerré el resto de los días para escribir (gracias a la tarea previa de documentación que había estado realizando, claro). Es importante constatar lo fundamental de esta separación, porque de ahí surge ese estado liminal de encontrarte en medio y en ninguna parte, de estar en medio de un proceso de cambio. Es ahí donde surgen emociones de todo tipo: agobio, inseguridad, orgullo, desconfianza, miedo, determinación, disfrute, rabia, agotamiento, creatividad, etc... La verdad es que eran sensaciones y emociones muy cambiantes y fluctuantes. Era gracioso sentirlas mientras reconocía lo que iba sintiendo, bueno, no era tan gracioso, je.. Un momento clave fue cuando presencié el 2 de Noviembre el ejercicio de mi compañera Mónica Izquierdo, mientras venía su oposición empecé a agobiarme sobre todo al constatar lo que todavía me faltaba por hacer y el esfuerzo que iba a suponer. 

El estado liminal fue largo, teniendo en cuenta que tuve que esperar hasta el día inmediato a la prueba para tenerlo todo preparado, sobre todo debido a mi propósito de finalizarlo todo antes de Navidad. Así que la mejor metáfora fue la de una carrera contrarreloj. Para sobrellevarlo sin agobiarme más de la cuenta me discipliné para hacer algo de yoga y karate casi todos los días. No olvidarme del cuerpo ha sido muy importante, la verdad. 

En esta etapa liminal fue muy importante también experimentar lo que uno de los participantes en mi investigación sobre la oposición denominó: cuadriculación pragmática. Estructuración minuciosa del tiempo, de las actividades, de los objetivos, de los esfuerzos, de los descansos, en un contexto donde se está concentrado en una tarea central, sin apenas distracciones de la misma. Ja... así suena un poco exagerado, pero quien haya pasado por una oposición lo reconocerá (por suerte mi etapa de cuadriculación fue breve aunque intensa). 

El lunes 20 dio paso a la escenificación liminal máxima: la prueba. El candidato se encuentra separado del público y del tribunal, explícitamente. Generalmente viste de manera especial, diferenciada, y actúa de acuerdo a ciertas normas o protocolos ceremoniales, mostrando una especial deferencia hacia los miembros representantes de la institución que deben sancionar lo que ocurre. 

La verdad es que estaba bastante nervioso, sobre todo para empezar. Por suerte me encontraba muy apoyado y acompañado, por mis padres, mi novia, compañeros/amigos, diferentes personas de diferentes ámbitos. De nuevo, los nervios ayudan a focalizar la atención. Una nueva sensación aquí era la de curiosidad, las ganas por conocer qué pensarían cuatro personas cualificadas y objetivas (el tribunas) del propio trabajo realizado. Como había elegido arriesgar en mi propuesta, tenía especial curiosidad por conocer qué pensarían de lo que planteaba. La verdad es que disfruté mucho la experiencia, especialmente los momentos más libres de discusión, que son los que más aportan. Una de las categorías temáticas más relevantes en esta parte, según otras experiencias, es la percepción de la asimetría de poder en relación al tribunal. En este caso (hay que tener en cuenta la modalidad más suave de esta oposición, al exigir una acreditación objetiva previa) no percibí tanta asimetría, más allá del rol desempeñado, algo que agradezco, sobre todo comparándolo con otras oposiciones que he presenciado. Ningún miembro del tribunal abusó de su rol o poder del momento, algo que sí he presenciado y constatado en otras circunstancias.

Otro momento clave, que inicia la tercera fase del ritual, la reintegracion, es el veredicto del tribunal, cuando se anuncia en este caso la evaluación. De nuevo el candidato está solo, separado del resto, esperando. Técnicamente, según Austin, es el momento del acto ilocutivo transformador, sancionador. Al decir el presidente que el tribunal ha dado cuatro votos a favor del candidato con el fin de ser profesor titular y obtener la plaza, no sólo lo dice, sino que también lo hace, realiza la acción de "sacar la plaza" (aunque sean necesarios otros trámites burocráticos posteriormente, el momento clave es ése). Dura poco pero es un momento intenso. Tras el mismo vienen las felicitaciones y la reintegración con todas las personas que han venido a acompañar y apoyar en este momento importante. 

El ritual finaliza cuando el candidato invita a comer a los  miembros del tribunal, convertido ya en uno de ellos. Lo que da lugar al tema del  cambio de identidad, al menos social, que se ha producido. 

Pasadas unas semanas de todo esto, es aún pronto para constatar si hay cambios de identidad más profundos, más allá del cambio social. Aún es pronto para eso, pero lo importante, son los nuevos proyectos que bullen en mi cabeza y que espero poder ir realizando poco a poco.

Disculpad la extensión de este post, pero creo que necesitaba escribir un poco sobre esta experiencia, para poder así, centrarme en temas que conviene ya empezar también a cubrir. 

Mil gracias a todos los que me habéis acompañado en este proceso que ya sabéis los que sois. Ése es el principal recurso sin duda, sentirse acompañado. 

Un saludo

 

Alejandro

Tracy y poker face

Tracy y poker face

Hola

 

Pese a lo cansado que estaba hoy, he disfrutado de dos clases muy diferentes pero creo que muy interesantes. 

Aunque llevo ya unos años trabajando con el caso de la película Thirteen, como ejemplo de adolescencia temprana o emergente, creo que hoy hemos tenido la mejor clase analizando el caso que recuerdo. Otros años ha habido buenas sesiones, pero creo que, como veíamos, no dejábamos de estar en esa segunda fase donde priman las teorías sobre los hechos. Hoy creo que entre todos hemos podido ir un poco más allá. 

LLegaba a la clase con curiosidad y expectación. He cerrado las puertas y mientras me dirigía a la tarima iba pensando: ¿cómo lo hago? ¿por dónde empezamos? ¿qué opciones hay? Y bueno, he tomado una decisión y a partir de ahí ha ido fluyendo todo. Así que primero que nada gracias a toda la clase de la asignatura de Aprendizaje y Desarrollo de la Personalidad, la verdad es que me lo he pasado muy bien. Ja... no sé cuál habrá sido vuestra impresión, pero yo lo he pasado muy bien. Para mi ésta era una sesión importante. 

¿Cómo usar el modelo de Kegan sin mencionar ni una sola palabra técnica al respecto? ¿cómo modelar una situación dejando que los hechos nos fueran llevando por sí solos? Bueno, imagino que los hechos siempre están seleccionados desde algún punto de vista teórico (por eso son hechos y no ruido) pero esta vez la manera de organizarlos (en comparación con otras clases similares) ha sido diferente, creo que más completo. Bueno, puede que sólo sea mi perspectiva. En todo caso, ésta era una sesión puente, preparatoria para otras futuras. Aún habrá más oportunidades de profundizar. 

En todo caso gracias a todos por la participación y vuestras preguntas y sugerencias interpretativas y descriptivas. 

 

Luego tenía otra clase, en otro edificio, otro master, otras personas, otro contexto, otro momento de la asignatura, otro proceso. Y también iba dándole vueltas acerca de qué hacer y cómo. Ahí era más fácil porque el proceso ya estaba en marcha y preparado. Tras asegurar ciertas cosas, sólo tenía que escuchar y observar tratando de poner mi mejor "cara de poker". La verdad es que también me lo he pasado muy bien. Ay.. cuántas dinámicas interesantes han habido, individuales y grupales. Qué giros más insospechados, que vueltas hacia la seguridad para remontar de nuevo para explorar nuevos terrenos menos conocidos. Genial. 

Dos clases diferentes, caracterizadas por un grupo de personas interesantes participando activamente para resolver algo, implicados en una actividad compleja, espero que actividad en mayúsculas. 

De todo esto espero poder hablar el próximo lunes, espero poder expresarme bien. 

En todo caso quería expresar lo bien que me lo he pasado hoy. 

Un saludo

 

Alejandro

 

PD: ¿Alguien pensaba que iba a hablar de Lady Gaga?

Colaborar para crear

Por casualidad, como tantas cosas en la vida, llevo unos cinco años trabajando (aplicando, investigando, enseñando) con lo que se conoce como aprendizaje colaborativo. Digo casualidad porque todo empezó con una invitación de participar en un proyecto sobre este tema que me hizo Mónica Izquierdo, una profesora de mi facultad. En ese momento tratábamos de estudiar el aprendizaje colaborativo en entornos virtuales de aprendizaje, tratando de ver qué diferentes opciones había. Desde luego fue antes de que páginas que facilitan redes sociales como facebook, tuenti, twitter, myspace, etc... etc..  fueran tan populares. 

Bueno, desde entonces en muchas de mis clases trabajamos generando no procedimientos cooperativos (técnicos y protocolizados, donde el profesor está más separado de lo que ocurre y la estructura de relaciones es más jerárquica), sino contextos colaborativos, basados generalmente en el interés de un grupo complejo y variado de personas por crear, solucionar, comprender o responder a algo.

El tema es que considero que las experiencias colaborativas más interesantes han tenido lugar por medio de actividades creativas, algunas relacionadas con la investigación, pero muchas relacionadas con la creación audiovisual, incluyendo aquí proyectos teatrales. 

Cualquiera que haya participado, por ejemplo, en una de las obras de teatro que hemos montado en la facultad sabe de qué hablo. Son situaciones abiertas, complejas, donde pueden emerger múltiples respuestas, opciones y maneras de hacer. Donde las personas se implican en la actividad aportando lo que pueden, saben, dando ejemplo de alto compromiso, basado principalmente en la relevancia, significatividad de la actividad, en el propio disfrute de llevarlo a cabo o de responder a algún desafío, integrando el proceso y el producto (incluso el contenido podría añadir). 

Ahora mismo estamos metidos en otra de esas actividades. La actividad implica sensibilizar al colectivo de estudiantes de la UAH sobre qué significa participar en la universidad, entre otras cosas, por ejemplo, realizando la encuesta docente de sus asignaturas. 

Dicha actividad o proyecto, depende del Vicerrectorado de Calidad e Innovación Docente, y lo integra mucha gente, desde los miembros del grupo FIT, pasando por un grupo de alumnos de Psicopedagogía (que están realizando un excelente trabajo), profesores pertenecientes a diferentes facultades (Documentación, Derecho, Politécnico, Medicina, etc....), personal de la oficina tecnológica y del ICE. Todos han ido colaborando en diferentes momentos aportando aspectos fundamentales. 

Parte de ello, (ejemplo de producto) es el vídeo que editamos para preparar las Jornadas de Sensibilización (el que aparece al principio del post). También es muy importante (y lo será siendo a lo largo del tiempo) un blog en el que poder ir describiendo y expresando la experiencia de las diferentes jornadas, dirigidas el grupo de alumnos de Psicopedagogía: Ana Belén, Silvia, Belén, Tania, Carmenchu, Miriam y David. 

El reto es muy grande, muy ambicioso, pero por intentarlo, que no sea. 

Ya iremos viendo qué da de sí. 

Cinco buenos momentos

Cinco buenos momentos

Sobran las palabras....

Fluctuaciones dinámicas

Desde hace unos años, realmente desde que hice una estancia de investigación en la Universidad de Groningen, estoy muy interesado por la aplicación de la Teoría de los Sistemas Dinámicos en la Psicología del Desarrollo, y bueno, también en contextos de enseñanza y aprendizaje. 

El otro día, mientras explicaba algunas nociones generales básicas acerca de qué podemos entender por desarrollo, pedí a los alumnos que fueran evaluando cada cierto tiempo su interés en la clase. 

Lo hice porque así estarían comprobando cómo se desarrollaba su propio interés, ejemplificando en vivo algunas de las características del desarrollo de las que estaría hablando. Era algo que iba a pasar de todas formas, sólo que así lo podíamos explicitar y usar formalmente. 

Bueno, echar un vistazo a los patrones de fluctuación que aparecen y a ver qué os parece. 

Cada línea es un alumno (representado cada uno por una letra). 

Por cierto, también quería empezar a usar Slideshare, que aún no lo había hecho. 

Un saludo y gracias a todos los alumnos de la asignatura Aprendizaje y Desarrollo de la Personalidad, por participar de la actividad y darme sus gráficos. 

Alejandro

 

¿Quién se esconde debajo de la máscara?

¿Quién se esconde debajo de la máscara?

La semana pasada recibí un mail sorprendente. Era bastante extenso, aquí no me voy a limitar a resumir lo que me planteaba su autor. Me planteaba que llevaba un tiempo siguiendo el blog, aunque nunca se había atrevido a participar de manera directa en él. A veces porque no sabía qué añadir, otras porque no se atrevía, otras porque le faltaba información para entender de lo que hablábamos, otra porque prefería no hacerlo (le gustaba observar). 

El caso es que había decidido participar. Para ello había buscado un tema. Pero no valía cualquier tema. Había sido muy ambicioso - o es mantenía- y decía haber encontrado respuesta a un enigma. 

¿Un enigma? Eso es lo que le respondí yo. Me sorprendió porque que yo sepa, en el blog no hay ningún enigma. A lo sumo habrá preguntas sin responder, inquietudes que no se han concluido de manera satisfactoria (aunque eso dependerá de lo que cada cual entienda que es satisfactorio), etc... etc.... ¿Un enigma? ¿Y ni siquiera yo que soy el que se supone que administra el blog, sé que se esconde un enigma en el blog? Pues menudo administrador.... 

Bueno eso pensaba. El caso es que el autor del mail, terminó ahí su mail. Digamos que me dejó intrigado. Pero cómo se atreve... (eso pensé yo). 

Como veía que no era más que un truco barato para llamar mi atención, que es un bien muy preciado últimamente para mi, junto a mi tiempo, envié sin más el mail a la papelera, con un simple click. 

Por cierto, el autor del mail no había firmado su correo. Soy paciente con los correos y comentarios anónimos, respeto la privacidad y el derecho al anonimato de quien piense que así se expresa mejor. Bueno, siempre y cuando no lleve muy lejos esa libertad para atentar a la de otros. 

El caso es que recibí otro correo. Esta vez sí estaba firmado. De hecho se disculpó por no haberlo firmado antes. Me pidió que me conectara a Facebook y mantuviéramos un diálogo en el chat. Le dije que no lo tenía en mi listado de "amigos" "contactos" o como se diga. También le dije que no terminaba de gustarme o acostumbrarme a Facebook, pero bueno, finalmente accedí. Me envió un  mensaje, le acepté como amigo y empezamos a chatear. 

Chatear, menuda manera "líquida" de conversar, como diría Bauman. Su nombre era Lejandrona, Lejandrona Raibor, por cierto, menudo nombre más ridículo. 

Ahí va nuestra conversación que pude guardar aún no sé muy bien cómo.

 

Lejandrona: He resuelto el enigma. 

Alejandro: ¿Qué enigma? 

Lejandrona: He rastreado tu blog y he descubierto quién se esconde tras la máscara de Darth. 

Alejandro: .......  ¿Qué? 

Lejandrona: Que ya sé quién se esconde tras la máscara de Darth McGuffin. 

(Aquí pensé que la persona con la que estaba hablando estaba un poco más allá que aquí, pero tenía curiosidad por saber a dónde quería llegar)

Alejandro: A ver, a ver... Primero que nada, me llama la atención que te interese Darth. De hecho no creo que le interese a mucha gente, por  no decir que a nadie. Además Darth es una invención, ni recuerdo ahora cómo surgió. Existía en la asignatura de Dificultades de Aprendizaje, era la encarnación del McGuffin educativo. No aparecerá durante el primer cuatrimestre. Vamos, sería raro. Además, ¿por qué te interesa esto?

Lejandrona: Me interesa, me interesa. Porque no es verdad que no aparezca también durante el primer cuatrimestre. Sí lo hace, pero es más astuto, aparece sin máscara. Por eso le he reconocido. Hay un patrón claro, cualquier alumno o alumna tuyo lo reconocería a poco que pensara en ello. 

Alejandro: Ya estamos trabajando muchos temas como para ponernos a pensar en algo así. ¿Pero tú realmente crees que a alguien le interesa esto? Disculpa pero ya te he dicho que apenas tengo tiempo ahora para...

Lejandrona: Calla y escucha. ¿Tú sabes quién se esconde tras la máscara de Darth?

Alejandro: ¿Yo?.... Pues claro que .... sí... vamos.... digo yo.... Imagino que sí. 

Lejandrona: ¿Quién?

Alejandro: Pues... ja... qué cabrón, estás tratando de sonsacármelo. Apunto he estado de caer en la trampa. 

Lejandrona: Que no, que no... 

Alejandro: Bueno, qué mas da... es.... Benja.

Lejandrona: ¿Benja?

Alejandro: Sí, Benja. 

Lejandrona: ¡...........!

Alejandro: ¿Qué pasa? ¿soprendido?

Lejandrona: Es un chiste ¿no?

Alejandro: No, no... pensaba que te referías a quién salía en la foto en la que Darth me visitaba en el despacho. Pues debajo de esa máscara estaba Benja....

Lejandrona: Ja ja ja ja ja ja... como puedes ser tan literal, y tan simple. ¿El enigma es mucho más complejo que eso? Yo sé quién está detrás de la máscara simbólica, de lo que representa Darth...

Alejandro: Qué¡¡¡ Mira, lo siento  pero ahora mismo creo que Darth no representa nada. De hecho, si no recuerdo mal, lo mataron en un incendio en el Savoy, dentro de esa realidad paralela que se desarrolló en el blog en cuatrimestre pasado. Por cierto, afortundamente se incedió ese antro con todo lo que había dentro. 

Lejandrona: Lo sé, esa parte era muy interesante. Qué intento más torcido y vil de asesinar y quitar de en medio a Darth. Pero Darth no murió en el Savoy. No puede morir. 

Alejandrona: Bueno, perdona, pero creo que se te va la olla. 

Lejandrona: Que no, que no... Te voy a decir quién se oculta tras la máscara. 

Alejandro: Uf.... vale, a ver, quién...

Lejandrona: Tu padre¡¡¡¡

Alejandro: ..........

Lejandrona: Ja ja ja ja ja ja.... qué lástima no poder verte la cara, ja ja ja... perdona, era una broma.... ja ja ja

Alejandro: Qué gracioso.

Lejandrona: No, ja ja... ahora en serio. ¿Quién crees que se esconde tras la máscara?

Alejandro: Qué brasas eres tío... pero tú crees que yo he pensado alguna vez en esto. Me gusta Darth como imagen, llama la atención de por sí, además es surrealista, es absurdo, por eso es un McGuffin, llama la atención. Pero no es suficiente de por sí. Hace falta algo más, hace falta ligarlo con algún contenido relevante, o más complejo aún, con algún proceso interesante. Eso es más difícil. Mira, hasta mis alumnos de la asignatura de Aprendizaje y Desarrollo de la Personalidad se han dado cuenta de eso. No vale sólo con crear interés, hay que hacer algo relevante con eso. No basta con pasárselo bien, aunque sea importante, hay que ir hacia algún sitio relevante. Uf... me enrollo. ¿Sabes quién podría ser un buen candidato para estar debajo de la máscara de Darth?

Lejandrona: ¿Quién?

Alejandro: Bueno, yo pondría a Gregory Bateson, ya que lo he estado citando o lo suelo citar siempre. Es curioso ahora que lo pienso, pero lo cito en asignaturas relacionadas con la Psicología del Desarrollo, con Habilidades Sociales, con Dificultades de Aprendizaje, con temas relacionados con la Docencia. Menudo personaje versátil. Sí, elegiría a Bateson. ¿Qué te parece? 

Lejandrona: Sí, sí, podría ser. Sobre todo porque creo que Bateson expresó muy bien la importancia de crear patrones, de patronear, de ver regularidades a partir de procesos complejos, a partir de diferencias que crean diferencias (que es un tipo de diferencia más complejo) la que surge de comparar elementos a partir de sus similitudes y sus diferencias, para tratar de generar conceptos que no sean teóricos sin más, sino que estén basados en algún tipo de experiencia concreta. 

Alejandro: Vaya, yo no lo diría mejor. Es curioso. El otro día, por añadir distinciones en esto, hablando con Tim le pregunté cuál era la diferencia entre diferenciar y discriminar. 

Lejandrona: ¿....?

Alejandro: ¿Te crees que me dio una respuesta directa? Ja... pues no. Así no te ahorro el placer de seguir explorando, me dijo, qué tío. Bueno, me añadió la distinción entre ser igual, ser diferente y no ser distinto. Llevo días comiéndome la cabeza con esto. O genero experiencia o no habrá manera de entenderlo... Pero bueno, me voy. Ya hemos terminado, ¿no?

Lejandrona: No. Bateson no se oculta bajo la máscara de Darth. ¿Sabes quién?

Alejandro: Bueno, otra idea, a ver. Nadie, el vacío, un espacio donde cualquiera puede proyectarse o proyectar lo que quiera. 

Lejandrona: Bueno, eso es interesante. Es como si el profesor fuera una pantalla donde cada cual proyecta lo que quiera. Proyecta elementos propios que coloca fuera (los identifique como propios o no). El profesor como una especie de chivo proyector. Sólo que en ese caso, en vez de ser tú, sería Darth. ¿Es así?

Alejandro: Bueno, sería una manera de verlo, ¿no? No sé... podría dar juego esto. Sobre todo si nos apropiamos de las proyecciones, claro, no si las dejamos ahí. Despojar a Darth de las proyecciones sería interesante para encontrarnos con lo que de verdad hay ahí, con la persona que hay ahí. Si es que eso es posible, no voy a caer ahora en tesis o explicaciones realistas, ja... 

Lejandrona: Pero no, no hay vacío bajo la máscara. 

Alejandro: Pues ya no sé qué responder. Se me acabaron las ideas. Me rindo, ¿quién está?

Lejandrona: Eso es lo que descubrí. Es lo bueno de una máscara, que se puede poner y quitar, cualquiera se la puede poner y quitar. Es como en los talleres de máscaras de Keith Johstone, donde se explora la posibilidad de explorar otros yoes, otras posibilidades cuando te la pones. Según eso, debajo de la máscara...

Alejandro: Sí.

Lejandrona: .. están...

Alejandro: sí... sí... 

Lejandrona: Tus alumnos, están tus alumnos, cada uno de ellos, de alguna manera puede estar, pueden caber, se les puede dar el espacio si quieren. Está David, está Juanjo, Paloma, Benja, Susana, Aure, Mary, Carmen, Carmenchu, Silvia, Belén, Gloria, Miriam, Esther Ivasr, Virginia, Almudena, Ana Belén, Isabel, Elena, Sr. Leti,  e incluso Rodrigo. También está Leyre, Belén, Pablo, Marta, Rosa, Camelia, Andreea, Carlos, Ángel y muchos más. También Cristina, Paco, Xavier, María José, Hilario, Justo, Ricardo. También Raquel, Natalia, Lourdes, Abigail, Adriana. Y desde luego Laura T., Asun, Rosa, Sheila, Sara, Silvia, Teresa, Cristina, Ana María, Daniel PR, carmen2c, etc... etc.... Faltan muchos, pero ahí están en potencia... todos los alumnos que han pasado por aquí, los que pasan ahora, y los que pasarán.

Alejandro: Vaya... pues eso no me lo esperaba. Y yo que pensaba que Darth ya no iba a aparecer nunca. Total, no deja de ser una rallada mcguffiana... es como lo que decía un alumno del master de secundaria (aunque ya ha matizado) "cuando teníamos que enseñar algo que no sabíamos, no aprendimos nada". ¿Pero es que podemos aprender algo de esto? En fin... no sé... Por cierto, Lejandrona, ¿esto no se decía ya en V de Vendetta?

Lejandrona: Ejemm.... sí... más o menos.

Alejandro: Bueno, da igual. Por cierto, una pregunta. ¿Y tú cómo conoces el nombre de todos estos alumnos? 

Lejandrona: Ja... eso es un enigma aún más complejo. 

Alejandro: Pues sí que estamos bien. 

 

FIN DE LA SESIÓN....

Y así sin más nos despedimos. Y de momento no he vuelto a saber nada de él. Si alguien se lo encuentra, que le diga que está invitado a venir a cualquiera de nuestras clases. 

Un saludo

 

Alejandro

Una visión actual de los estudiantes

Acabo de ver este vídeo (mientras revisaba y escribía una parte de mi proyecto docente) y no he podido evitar compartirlo ya, sobre todo por lo apropiado que resulta para las clases que hemos estado dando estas últimas semanas, en las asignaturas de Aprendizaje y Desarrollo de la Personalidad, y el módulo de Aprendizaje del Master de Docencia. Pero los que estáis estudiando en el Master de Comunicación, también lo encontraréis bastante sugerente.

 

¿Comentarios?