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El viaje de Telémaco

Like a Hurricane

Hola a todos

 

Me siento como si un huracán hubiera pasado por encima de mi, bueno, más o menos. Después de tanta contemplación veraniega, ja... el  curso ha comenzado de manera más acelerada de lo que hubiera imaginado. Bueno, me estoy  mintiendo, sí me lo imaginaba. 

Ya está bien. No quería demorarme en escribir un nuevo post, en comenzar esta nueva temporada. Y la metáfora del huracán me va bien, sobre todo el huracán que se desencadenará a finales del cuatrimestre si todo bien. 

El curso pasado fue un curso excelente. Cuando finalizó el primer cuatrimestre pensaba que el segundo no podría superarlo. La verdad es que lo hizo, aunque no se puedan comparar, porque ambos cuatrimestres son muy diferentes, aunque hubiera temas comunes. 

David ha iniciado un post muy interesante con el tema de los "momentos" significativos o no que ocurren a lo largo de un día. Yo estaba pensando en tantos y tantos momentos vividos y compartidos a lo largo del curso anterior. Tras rememorarlos, ahora, como el año pasado en Febrero pienso, "este curso no puede superar al anterior", y sonrío porque, espero equivocarme. Bueno, porque sé que me equivoco. 

Desde luego creo que fue un curso muy intenso para todos. Yo al menos saqué muy buenas lecciones, que espero que mejoren mi actividad este año. La mía y la de todos aquellos con los que trabaje, claro. Tendré tiempo de reflexionar sobre ello, a medida que avanzo en la redacción de mi proyecto docente, algo que ya iré compartiendo a lo largo de estos meses. 

Y por comentar algo sobre el vídeo y la canción. El original, como ya sabréis, es de Neil Young, pero la versión es del grupo "The Mission". Me gusta más su versión, posee un poco más de intensidad, con todos mis respetos hacia Neil Young, claro. 

Además, como versión, es un ejemplo de trabajo creativo realizado a partir de otro trabajo creativo. El mundo actual, gracias a internet y tantos instrumentos con los que contamos, permite hacer este tipo de elaboraciones e innovaciones. Así que, ese era una de las cosas que quería resaltar, un ejemplo de innovación colaborativa, tan propia en el mundo del arte, de la ciencia y de la enseñanza-aprendizaje (al menos, cada vez es más común). 

Por último, es una canción que dedico a dos personas que conozco, que cumplen años hoy. Sobre todo se la dedico a una de ellas, que sin duda es todo un huracán, por la intensidad y fuerza que tiene. 

A las dos felicidades. 

Un saludo a todos los que soléis pasar por aquí.

A ver de qué somos capaces entre todos

 

Alejandro

Contemplación veraniega

Contemplación veraniega

Cuando estoy ocupado, la montaña me mira.

Cuando estoy ocioso, miro a la montaña. 

Aunque parece ser lo mismo, no lo es,

pues la ocupación es inferior al ocio. 

 

Tsai Wen. En Musashi 2, de Eiji Yoshikawa (1935, trad. 2009, p. 112). 

"El mejor método para enseñar a un niño a jugar al fútbol no es prohibir sino guiar"

"El mejor método para enseñar a un niño a jugar al fútbol no es prohibir sino guiar"

Este largo título es una cita textual de un genio. No es Bruner, no era Vygotsky, ni Piaget, ni Kegan, ni Erikson, ningún psicólogo, ningún pedagogo ha dicho eso. Pero para mi es un genio. 

Leamos más cosas que dijo. 

 

"Cuando yo empezaba, los más pequeños podíamos aprender porque siempre había algún jugador mayor que nosotros que se quedaba para enseñarnos sus trucos, corregirnos algunos errores y compartir algunos de sus secretos con nosotros. Siempre he pensado que el mejor método para enseñar a un niño a jugar al fútbol no es prohibir sino guiar (...) Por más que evolucionen las tecnologías y los métodos pedagógicos, por más que se publiciten los tratados científicos del fútbol, por más que se intente convertir el fútbol en una ciencia exacta y previsible, perfecta e infalible a base de machacar con discursos tácticos y retórica de pizarra, sospecho que la mejor escuela sigue siendo la transmisión oral y práctica del conocimiento a través de jugadores de distintas edades. Y lo importante es esa transmisión de conocimientos se produzca de futbolista a futbolista, ya que ambos hablan el mismo idioma y, por tanto, pueden llegar a entenderse y sintonizar. Si no hablas el mismo idioma que tu entrenador, difícilmente puedes aprender nada" p.25

 

"Hoy en día, incluso los entrenadores de los futbolistas más jóvenes han estudiado para ser entrenadores. Pero no son enseñadores en el sentido de enseñar además de entrenar. Pueden decirte que le pegues con la izquierda, vale, muy bien. Pero si no te enseñan cómo demonios tienes que pegarle con la izquierda, ¿de qué te sirve? ¿Y sabes por qué no te lo explican? Pues muy sencillo, porque no lo saben."p.26

 

"Si estás entrenando a un chaval y le puedes explicar cómo debe tocar el balón, con qué parte del pie, en qué posición ponerse para golpearlo, qué precauciones tomar si se le acerca un rival, qué circunstancias ha de tener en cuenta, cómo debe ser de rápido al ejecutar, podrá entrenarse luego por su cuenta, copiar, imitar, repetir, mejorar, aprender, pulir y luego adaptar y aplicar estos conocimientos a su propia manera de jugar, a su propia personalidad futbolística" pp.26-27.

"Repito, si tú no sabes hacerlo, no puedes enseñarlo". 

 

"En un club grande como el Barcelona o el Real Madrid, el entrenador de un equipo de fútbol base, ¿qué es? ¿entrenador o pedagogo? Si es entrenador, quizás algún día quiera ascender como entrenador. Esto quiere decir que ya vive de los resultados. Y él no tiene que vivir de eso: tiene que exigir el resultado como enseñanza. Lo que está pasando se ve enseguida: la calidad técnica ha disminuido en los últimos 20 años. Pero estoy totalmente en contra de que los entrenadores de fútbol base necesiten papeles para ejercer su trabajo. ¿Quién tiene que entrenar?El chico del pueblo de al lado que ha jugado toda su vida al fútbol y ahora quiere enseñar a los chicos. No uno que ha estudiado, porque ese señor invierte su tiempo en subir una escalera. ¿Y cómo se sube la escalera? Ganando. Si tú eres directivo, no ficharás como entrenador a uno que ha dejado a su equipo juvenil en cuarta posición. Pero a mis ojos, quizá sea ése el mejor entrenador" p.28

 

"hace unos meses (...) se decidió que todos los equipos amateurs tuvieran un entrenador titulado. Cuando me preguntaron, ¿qué te parece la medida, J.? no puede evitar responder: fatal. ¿Por qué? Pues porque ese entrenador no hace más que aplicar lo que dice el libro del cursillo de turno. ¿Por qué no permitir que, en las categorías inferiores, sean los chicos mayores que tocan la pelota y están enamorados del fútbol los que enseñen? Esos que además de transmitirles la técnica, les transmiten también el amor y el respeto por el fútbol y sus detalles. ¿Qué hace el entrenador profesional y titulado? Pues lo lógico: intentar ganar como sea para ascender en el escalafón y obsesionarse por el resultado porque tiene que hacer méritos para subir. Y que conste que me parece correcto que, a partir de determinada edad, se deje la dirección de los equipos en manos de entrenadores profesionales. ¡Pero ponlos a partir de los 14 años, no antes! ¡Déjalos jugar puñetas! ¡Qué disfruten! p. 38. 

 

Podría seguir, pero de momento está bien. ¿Son sugerentes estas citas? Estoy seguro que podríamos conectarlas con la educación básica, incluso la enseñanza superior universitaria. 

También estoy seguro que los autores insignes mencionados al principio, secundarían la mayor parte de estas ideas, muy vygostkianas, por cierto, ¿no?

Creo que hablan por sí solas, de momento no creo que haga falta comentarlas.

Estuve a punto de usar este texto para el examen de dificultades de aprendizaje, pero al final no lo hice. Lástima. Estoy seguro que a Juanra (al menos) le hubiera gustado más ;), incluso le hubiera sacado incluso más partido. Hubiera sido un ejemplo más de coger ideas de un contexto y llevarlos a otro con el que puede mantener más conexiones de lo que parece. 

Además, en un  momento histórico como el que estamos, en el que por primera vez hemos ganado un mundial, no está de más reflexionar en clave futbolística. Estoy seguro que Xavi, Iniesta, Cesc, Busquets, Pujol y Pedrito (al menos) se han beneficiado de estas ideas, y con ellas el resto de jugadores. 

Las citas provienen del libro "Me gusta el fútbol", escrito por Johan Cruyff. 

¿Era o no era un genio? ;)

 

Un saludo a todos

 

Alejandro

Bruner y las posibilidades

Bruner y las posibilidades

La semana pasada asistí a una conferencia (mesa de discusión más bien) que impartía Bruner, en la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid. 

Fue una de esas oportunidades que conviene aprovechar. 

Mi contacto con Bruner se inició cuando leí "Realidad Mental y Mundos Posibles" (1988 en la edición española) allá por 1996-7. Después empecé a leer todo lo que encontré de él, sobre todo lo que estaba relacionado con la perspectiva narrativa, de la que en cierta manera fue impulsor. 

Hace unos tres años tuve que escribir una crítica de un libro de Josep Maria Domingo Curto, "La cultura en el laberinto de la mente" en Miño y Dávila, que describía y reflexionaba sobre toda la trayectoria de este autor. Leyendo ese libro y reflexionando en mi crítica, pude valorar aún más la obra de este longevo autor. 

Por todo ello no podía perdérmelo (como ya había hecho en otras ocasiones). Tenía curiosidad por saber cómo sería de cerca, cómo de  lúcido estaría con 95 años, ese tipo de cosas. 

Llegamos y Pilar me lo presentó con lo que pudimos intercambiar algunas breves palabras. De ahí nos fuimos a la sala donde, nunca mejor dicho, conversaríamos. 

Fue un lujo poder estar escuchándole tan de cerca, en una sala tipo seminario, sentados alrededor de una mesa cuadrada. 

Dos cosas quiero destacar principalmente. Una es el comienzo en la que declaró que más que hablar de algo que ya sabía, prefería hablar de algo que desconocía, porque así le podríamos aportar algo nosotros, con nuestras dudas o preguntas. La segunda fue una idea que no dejó de repetir y desarrollar, y es la de qué importante es para el ser humano (y la mente) poder generar posibilidades. Gran parte de las anécdotas que nos contó tenían que ver con eso, la flexibilidad de ver opciones, alternativas donde otros no las veían. La posibilidad de crear / inventar nuevas posibilidades, y de ahí, poder innovar y anticiparse a los cambios externos. 

El primer aspecto, lo de hablar de algo que no sabía me encantó. Una persona de 95 años con ganas de seguir indagando, aprendiendo de los demás, es bastante aleccionador, ¿no? Lo segundo me parece un rasgo de flexibilidad mental que tendría que fomentarse más a menudo, más de lo que se fomenta, desde luego. 

Así entendí mejor la compleja trayectoria que había seguido, anticipando algunas de las principales revoluciones que ha vivido la psicología los últimos 60 años. Desde la revolución cognitiva, al giro narrativo-hermenéutico y a la revolución de una psicología cultural. 

Al final de la conferencia no pude dejar de conectar esa charla con el final del curso sobre el Espacio Europeo de Educación Superior que acababa de impartir en la Universidad Felipe II de Aranjuez. Lo conectaba porque creo que el curso fue justamente una gran reflexión acerca de las posibilidades que tenemos en el contexto de la educación universitaria. Fue reflexión y también vivencia de esas posibilidades, que algunos aún siguen viviendo, al igual que cualquier cambio, como una amenaza. 

 

Un saludo a todos

 

Alejandro

Enseñanza transformacional

Enseñanza transformacional

La  noche del jueves, durante la semana del Congreso del EARA en Vilnius, un grupo de asistentes al congreso  fuimos a cenar a un restaurante que propuse, aprovechando mi experiencia durante el Agosto pasado, mientras asistí al congreso europeo organizado por el  ESDP. 

Cómo conocí ese restaurante típico lituano es una larga historia y no es el motivo de este post. Aunque la segunda noche que pasé allí daría para una buena historia, de esas que se cuentan en el Savoy, acompañado de buenos amigos ;) . Pero eso tendrá que esperar. 

Ahí estábamos cinco profesores de universidad, supuestamente expertos en Psicología del Desarrollo, provenientes de Holanda, Bélgica y España. Hablamos de muchas cosas esa noche. Pero uno de los temas fue el de la Educación, con concreto hablamos de cómo veían la enseñanza de la psicología del desarrollo en sus respectivas facultades. 

Me sorprendió mucho lo que escuché. Como es habitual en muchos de los profesores con los que trabajo, lo que enfatizaban sobre todo era el contenido, la falta de tiempo para darlo, la baja preparación y motivación de los alumnos, etc... Yo les escuchaba sorprendido y asombrado. Acaso ¿no éramos psicólogos evolutivos? ¿no cabría esperar algo más de nosotros? Cuando llegó mi turno, o lo creé más bien, yo comenté que a mi el contenido era lo que menos me preocupaba. Todos me miraron con una mirada rara. Luego seguí: "a mi lo que me preocupa es que puedan pensar como un psicólogo evolutivo, a mi lo que me interesa es que la cualidad de su manera de pensar, de percibir un hecho determinado, sea más compleja, que su manera de pensar sea cualitativamente evolutiva, lo que entre otras cosas implica que sean capaces de percibir procesos a lo largo del tiempo". Sólo Anna Lichtwarck-Aschoff pensó más allá y asintió que estaba de acuerdo, el resto no sé si entendieron lo que quería decir, imagino que Saskia sí, pero no lo sé. Desde luego para mi era algo evidente, pero no lo era para ellos. De nuevo, contenido, contenido, contenido. Qué paradoja. 

Y ¿por qué pienso en esta anécdota? Porque el propósito fundamental, explicitado de entrada en su título, del curso de verano que finalizamos el viernes pasado, consistía en explorar la enseñanza transformacional generando algo de aprendizaje transformacional. De nuevo el contenido era lo de menos, aunque fuera en sí de lo más sugerente, el proceso estaba ahí a la vista de todos, candente, palpable, influyente. 

Fue un curso que se me ocurrió en Febrero, no sabía qué hacer y se me ocurrió de repente un día. En sí era un homenaje a un curso que había realizado durante mi master de Terapia Gestalt, aunque actualizado y pasado por mi formación en DBM de estos últimos años. El mismo contenido pero trabajado sutilmente tratando de posibilitar otros procesos, o entendiendo mejor por qué ciertos procesos podían funcionar como habían funcionado cuando estaba en el tercer año del Master de Gestalt Integrativa, y participamos en un curso llamado los Caminos del Crecimiento. 

No voy a hablar mucho del curso en sí. Principalmente porque las palabras no pueden sintetizar ni describir de manera certera la riqueza e intensidad de las experiencias que hemos vivido, creado y compartido entre todos. 

Yo ahora me doy cuenta que a diferencia del curso de verano del año pasado, que terminé tan agotado, con este he salido renovado, reconfortado. Por un lado ha sido como desnudarme por completo, explicar muchos elementos básicos en mi manera de entender la docencia, y explicarlos mientras los ponía en práctica, no explicarlos verbalizándolos sin más, lo que no hubiera servido de mucho. 

Ahora me doy cuenta que en parte me ha servido para realizar un reconocimiento al trabajo de Vicente Cuevas, para homenajearlo en cierta manera y agradecerle tantas cosas que aprendí con él. Integrando todo esto con mi manera de trabajar actual. 

A diferencia de otros cursos, el contenido estaba mucho más integrado en el proceso experiencial vivido a lo largo de la semana. Y creo que la transición del grupo a lo largo del curso,  ha sido muy gradual, excepto el final, algo a tener en cuenta para otros. Los procesos de desvinculación no son fáciles, como ya habéis escrito algunas en vuestros blogs ;)

No quiero comparar este curso de verano con otros anteriores, cada uno ha sido muy especial, como es común con estos cursos. Pero sí quiero manifestar lo satisfecho que estoy, sobre todo por la entrega de todos los que han participado y lo han hecho posible. 

 Espero que cuando hablemos de intervenciones desarrollativas-transformacionales ahora tengan un nuevo sentido, más allá de un discurso ideologizado repleto de creencias mítico-mágicas superficiales. Creo que la experiencia diferencial habla por sí sola. 

 

De nuevo, muchas gracias a todos los que lo habéis hecho posible, de todo corazón. 

 

Alejandro

Anybody wanna take me home?

Ésa podría haber sido una de mis frases al final del viernes por la noche/sábado de madrugada, ja... el tema es que era yo quien me iba a llevar a mi mismo a casa.

Bueno, después de sopesar seriamente la posibilidad de asesinar al Dj de "El casco antiguo" me despedí muy rápidamente (demasiado, lo siento) y salí para mi coche y Madrid. 

Esta canción de Ryan Adams es una de las que estuve escuchando mientras volvía, manteniéndome despierto. Además, la letra resulta más o menos apropiada. 

Gracias a toda la promoción de 5º por el regalo de la graduación, la cena, el vídeo, los regalos, y todo lo que hubo alrededor. Fue muy especial, todo. Así que gracias a todos y todas. Es una de esas noches que siempre vamos a poder recordar, me lo pasé muy muy bien y creo que no fui el único. 

Un beso para todos y todas

 

Alejandro

¿Por dónde empiezo?

¿Por dónde empiezo?

Hola a todos

 

Una pregunta-comentario que suelo escuchar en junio, año tras año, es ésta: ¿ya has terminado las clases, ahora ya no tienes nada que hacer no? Yo suelo mirar al que me pregunta y le digo, bueno, sí, he terminado las clases, pero aún tengo unas cuantas cosas que hacer. No todo son clases. 

Imagino que cuesta pensar qué hacemos los profesores de universidad además de dar clases. Aún recuerdo a mi padres, hace años, cuando me iba a la universidad (de becario entonces) y me decían: - Qué, ¿a estudiar?.. ja... pues algo parecido ahora. 

El caso es que he hecho tantas cosas este mes, y me han pasado tantas cosas interesantes que no sé ni por dónde empezar ahora este post. Como por suerte ha empezado a llover gracias a una refrescante e intensa tormenta veraniega, me he animado a escribir, por dónde fuera. 

Primero que nada, me acredité por fin, como profesor titular. El 8 de junio me enteré y empecé a saltar en el despacho, empecé a dar botes de alegría. Me dio por ahí. No suena muy académico, pero eh... los saltos eran de lo más académicos os lo puedo asegurar. Había mucho trabajo sintetizado en esos saltos, muchas expectativas, muchas historias, en definitiva. Pero tuve que dejarlo en seguida porque tenía exámenes orales que hacer para la asignatura de HHSS. 

Exámenes orales, charletas, una tutoría, una entrevista, terapia, conversaciones,  etc etc... de todo han sido. Se me ocurrió este año que podía evaluar parte de la asignatura haciendo un examen oral, algo relacionado con la habilidad de hablar en público que trabajamos este año. Primero pensé hacerlo optativo luego, gracias a la sugerencia que me dio la inferencia anafórica de unos posts previos (para quien no se acuerde la que acuñó ocurrentemente el término de atiborrarse) pensé que era mejor hacerlo obligatorio. 

Recuerdo el segundo y tercer año que di la asignatura de HHSS. Consideraba que el trabajo que hacían entonces, escribir un programa (más que llevarlo a cabo) era suficiente como tarea, al menos para un notable (muy pendiente estaba entonces de evaluaciones sumativas tan "innovadoras" (je) últimamente). Si alguien quería más tenía que hacer un examen escrito. Me chocaba que dos años seguidos nadie viniera a hacer el examen. Bueno, el tercer año lo hicieron tres personas, el resto se conformó con un notable. 

Conformarse, qué verbo más terrible, conformarse, bueno imagino que depende del contexto. Pero creo que hay mucho conformista por ahí, que ni siquiera se plantea que podría conseguir mucho más de sí mismos y de las situaciones si quisiera. Pero ¿qué significa conseguir más? ¿para qué? ¿de qué depende?

En fin, como conclusión, todo cambió afortunadamente mucho a partir de entonces. Y afortunadamente también, yo aprendo mucho con cada curso, no me conformo. Y éste la verdad es que he aprendido mucho, gracias a todos los alumnos con los que he mantenido charlas, exámenes orales, conversaciones o lo que fuera que imaginaran, dependiendo del contexto o marco en el que situaran de entrada y que en parte tratábamos de averiguar. 

La verdad es que hay tanta variedad de experiencias, tal riqueza de conversaciones las que hemos mantenido, me lo he pasado muy bien, bueno, si es posible pasárselo bien en un "examen oral". Creo que había gente con la que hablaba tanto tiempo por primera vez. 

La verdad (2) que mucho del mérito de lo ocurrido lo tienen Virginia, Almudena y Carmenchu. Quién me iba a decir a mi que las tres de cuarto iban a influir tanto (positivamente) en el proceso del resto de personas de quinto. Me di cuenta de muchas cosas en esos tres primeros exámenes orales, muchas muchas cosas. Así que modifiqué mi propósito, me relajé más, trabajé más con lo que surgía y no tanto con alguna idea preestablecida que tuviera. Fue una buena manera de allendear y extender, vaya que sí. En todo caso, muchas gracias a todos, habéis estado muy bien, cada uno a su manera, desde su sitio libremente elegido. Sólo con el tema de dónde se sentaba cada uno podría escribir un artículo, ja...

Bueno, aparte de exámenes orales, charletas, conversaciones, tutorías y entrevistas también he hecho más cosas. Entre ellas finalizar el Master de Docencia Universitaria, pasando dos días en Sigüenza, para verificar que desde luego me siento en general un privilegiado por tener la suerte de trabajar con gente tan interesante. E incluyo aquí no sólo a mis alumnos del Master, sino también a los alumnos de Psicopedagogía, de la asignatura de HH de Counselling y por supuesto a todos los del primer cuatrimestre. De esto fui más consciente hablando con Ricardo en un bar de Sigüenza, el jueves por la noche, mientras se me diluían los hielos de un gin tonic. La verdad es que me encantó presenciar la creatividad de las presentaciones de los profesores que participaban en el Master. Tampoco resultó sencillo plantear los comentarios críticos al final del  viernes, por la cantidad de posibilidades que había. Digo crítico en un sentido amplio valorativo. 

Y hablando de evaluación. Ésa semana y la anterior estuvimos trabajando con profesores de la Universidad el tema de la Evaluación Formativo con Juan Manuel Álvarez Méndez y el desarrollo de la competencia para evaluar competencias planteado por Tim Ingarfield. La verdad es que fueron dos sesiones muy diferentes pero altamente sugerentes. Y dentro de lo muy sugerente, también disfrutamos con el taller de Natalie sobre el uso de las nuevas tecnologías, conectándolas con metodologías pedagógicas y diferentes contenidos, estuvo muy bien. 

A todo esto, esta semana me la he pasado recibiendo autoevaluaciones, leyendo y anotando comentarios a dichas autoevaluaciones, preparando una sesión que tuve hoy sobre usos formativos de la plataforma Blackboard junto a Alberto (del ICE), y desde luego pensando y planificando el curso de verano que empezamos el próximo lunes, que estoy seguro no dejará a nadie indiferente, empezando por mi mismo. A ver qué tal sale. 

¿Me olvido de algo? Claro que sí. La semana pasada (o la anterior?) estuve en el acto de clausura del  Master de Secundaria, muy interesante francamente, especialmente gracias al desacato ritual de Carmen, genial. Y mañana, ¿qué pasará mañana? La graduación con los alumnos de Psicopedagogía de este año, los de 5º. 

La verdad es que estoy seguro que va a ser un  momento muy especial. Es un momento de celebración, reconocimiento y disfrute. También de nervios, al menos para mi, cuando tenga que decir algunas palabras. Gracias por darme la oportunidad de ello. Me gusta la responsabilidad. 

El curso va finalizando, durante este mes de junio donde apenas suceden cosas porque ya no hay clases. 

Bueno, un saludo a todos, dentro de poco, poco escribiré más, lo prometo. 

 

Un saludo

 

Alejandro

De tot un poc

De tot un poc

Hola

 

Aquí estoy escuchando Red Hot Chilli Peppers, a punto de salir pitando del despacho. Pero antes quería escribir un poco sobre varios asuntos en general, antes de que se termine el disco. 

El jueves reanudamos las sesiones de "examen oral" de HHSS, fecha posterior al día del verdadero examen que merece dicho calificativo, je, teniendo en cuenta la cara de "concentración" y activación que veo últimamente por la facultad. Algunos rostros me recuerdan a algunos que aparecen en el vídeo que acompañaba la canción de The Headmaster Ritual, je je... Lo mejor que puedo decir ahora en relación a eso es que ánimo y suerte. 

Sobre nuestro pequeño examen reanudado, la verdad es que de momento (sólo llevamos tres) ha sido una experiencia de lo más interesante. Parece que ahí nos examinamos todos, yo el primero, el examinador examinado. Hoy Vanesa me decía algo así como que "qué nota íbamos a sacar". Interesantemente seguimos asociando la calificación a las pruebas examinadoras. Imagino que muchos desde el comienzo del curso es lo único en lo que piensan. La semana pasada asistí como invitado a una reunión en Derecho en la que estaban coordinando y negociando con los alumnos los criterios de calificación de las asignaturas del año siguiente. Se suponía que la sesión consistiría en discutir acerca de la evaluación, no de la calificación, pero se suele confundir. Yo permanecí callado, asintiendo a lo que sucedía, porque al fin y al cabo suponía un avance en ese contexto específico. 

Gran tema éste de la evaluación, gran tema. Mañana vendrá Juan Manuel Álvarez Méndez a darnos una conferencia con el sugerente título de "Qué tiene de formativa la evaluación formativa". Si ya hay confusión con el tema de lo que se entiende por evaluación continua, con esto de la evaluación formativa, sospecho que se empezará confundir dentro de poco, una vez se popularice el término. Qué cuestión tan compleja y al mismo tiempo tan sencilla. En fin... no quiero desarrollar esto ahora. Quien quiera venir mañana, en la facultad, si se quiere despejar, puede venir a escuchar a Juan Manuel, siempre plantea cuestiones muy interesantes. 

Cambiando de tema, a estas alturas de mes, parte de mi atención (mientras van llegando trabajos, reflexiones, autoevaluaciones) está fijada en el diseño del curso de verano que siempre suelo promover (cada suele variar el tema) así como en el curso de Aprendizaje Experiencial que imparte Tim Ingarfield. Son dos modalidades de cursos diferentes, muy diferentes a lo que se suele impartir a lo largo del curso. 

El curso de verano me permite desarrollar, explorar, indagar temas en los que no tengo tiempo para profundizar durante el curso, o temas que me apetece trabajar en un clima más sosegado e intenso. He trabajado hasta ahora temas relacionados con la Identidad en tiempos postmodernos, el lenguaje como herramienta de exploración y cambio, las transiciones vitales, el trabajo de las emociones (sin contar participaciones en otros cursos). Este año me apetecía profundizar en el tema de la enseñanza (en relación con el aprendizaje claro), tratando de relacionarlo con el aprendizaje transformacional de Mezirow y Kegan, desde el trabajo vivencial de varias actitudes y posturas básicas. Ya veremos qué sale y si sale, que hasta ahora no sé ni cómo va. Lo que más me gusta de este tipo de curso (el de verano) es que se puede trabajar intensivamente, algo fundamental cuando se emplea una metodología de aprendizaje experiencial. 

Y ahora que lo menciono, el curso de Tim tiene que ver con el desarrollo de Habilidades de Aprendizaje Experiencial, que lamentándolo mucho, parece que al final no se va a poder impartir (al menos si nos ceñimos a los plazos de prematrículas que dimos). Es una lástima porque es un curso que me parece genial para especializarse en un tipo de docencia que viene como anillo al dedo para trabajar de manera efectiva en el marco de las innovaciones docentes que estamos aplicando últimamente. Íntegramente desarrollado desde una metodología de DBM, supone la mejor manera de aprender a aplicar este tipo de aprendizaje, tan importante, por ejemplo en el desarrollo de las famosas competencias. Desde que me empecé a formar en DBM, lo que desde el principio me llamó la atención fue su metodología de enseñanza. Éste nunca se explicitaba, nunca se hablaba de ella, los contenidos y procesos que se enfatizaban eran otros, pero a mi siempre me llamó mucho la atención, de manera que es como si en cada curso fuera a dos a la vez. Por un lado el curso que se tratara (de Consultoría y Terapia Sistémicas, el Practitioner en PNL remodelado, Hipnosis y patrones de Cambio Ericksonianos, Gestionar la Duda, El Arte y la Ciencia de la Innovación Efectiva, etc... etc...) por otro lado tenía un ejemplo buenísimo de aplicación de enseñanza experiencial. Hace unos tres años tuvimos la oportunidad de ofrecer un curso específico centrado justamente, como contenido, en enseñar a enseñar/aprender experiencialmente. El broche, este año, fue además poder participar con John en el curso de diciembre, centrado también en este tema. Ya ha habido dos ediciones, pero la tercera tendrá que esperar. Lo dicho, una lástima.

Me parece que tendré que ir terminando, si no quiero quedarme a pasar la noche aquí. Bueno, lo dicho, mañana quien quiera, en la Facultad de Documentación puede venir a escuchar a Juan Manuel, será un buen ejemplo de aprovechar el tiempo.

 

Chao

 

Alejandro