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El viaje de Telémaco

Un darthencuentro inesperado

Un darthencuentro inesperado

Me gusta conducir. Más cuando hace un día tan espléndido como el de hoy. Más cuando conduzco sin prisa, notando la fluidez del tráfico, la fluidez del coche, la fluidez del viento, la fluidez de mi respiración, la fluidez del tiempo, la fluidez de mis pensamientos, la fluidez de lo que voy sintiendo. Momentos así son buenos ejemplos de un breve instante de felicidad.

El caso es que mientras estaba en este momento de fluidez (tiempos fluidos que diría el personaje de Jorge que tan bien está calando Benja) he recordado algo que me pasó esta semana. Es una de esas cosas que aparecen de repente, en la memoria quiero decir. Se olvidan y se recuerdan en momentos de fluidez mental. No aparecen en momentos de concentración, de orientación al logro, de prisas por concluir alguna tarea.

Cerca de la facultad hay unos soportales. Y al final de esos soportales, girando a la izquierda hay un horno. Es un horno de barrio, ahí reside gran parte de su encanto. Otro encanto es que se venden unos vinos excelentes, y no me preguntéis por qué. Es un vino manchego que se llama Silencio. Como el silencio de los momentos en los que se fluye.Otro encanto es que frente al horno hay un parque, que invita al paseo, para distraerse o meditar sobre algo. No sabía yo que cuando me dirigí al horno aquel día para comprarme algo para merendar, iba a terminar comiéndome una palmera de chocolate curiosamente acompañado, en dicho parque.

¿Qué desea? Me preguntó el bonachón que regenta el horno. Es cierto, es muy bonachón. Una palmera de chocolate -contesté. Fue terminar de decir la frase y notar una presencia extraña. Apenas había oído la puerta al abrirse. No me giré. Pensé que sería cualquier persona del barrio. Yo estaba concentrado en mi palmera de chocolate. Una voz metálica se impuso, una respiración entrecortada me alertó. -Póngame otra a mi-. Increíble pero cierto, me giré y ahí estaba, mirándome, después de tanto tiempo, ¡¡ Darth Mcguffin !!, después de tanto tiempo, ahí estaba, comprando una palmera de chocolate en el horno más cercano a la Facultad.

Me clavó su mirada impenetrable. O eso pensé yo, dado que apenas podía entrever qué había tras esas lentes tintadas que escondían sus ojos. ¿Cómo diablos se va a comer la palmera? Eso es lo único que pensaba yo. Me miró y habló: -Vamos al parque, podemos hablar un rato-. Cogí mi palmera, le pegué un bocado y allí salimos Darth y yo, ante la mirada atónita del bonachón dependiente, que no terminaba de creerse  lo que ocurría delante de él.

Total que ahí estábamos Darth Mguffin y yo comiéndonos nuestras palmeras de chocolate en el parque.

Darth M: ¿Qué tal? ¿Hacía tiempo que no nos veíamos?

Yo: mnnnn¡¡... mnn... (ese es el sonido al hablar con la boca llena de palmera).

Darth M: No te entiendo nada.

Yo: Pensaba que ya no te iba a ver. La verdad es que bien. Estoy bastante ocupado, pero al mismo tiempo ilusionado con lo que queda por delante en los siguientes meses. Estoy cansado y al mismo tiempo con curiosidad por saber cómo va a ir terminando el curso. Vamos, lo normal en estas fechas.

Darth M: Menuda respuesta mediocre. Eso se lo puedes decir a cualquiera.

Yo: Joder, bien empezamos. Tienes razón. No es exactamente la respuesta que podría dar si respondo con plena sinceridad. Tengo dudas. Estoy en ese momento del curso en el que dudo de todo. Ese momento del curso en el que estoy un poco impaciente. Ese momento del curso en el que tengo curiosidad por saber qué se les pasará por la mente a mis alumnos, si es que se les pasa algo. Ese momento en el que me pregunto, ¿estaremos yendo hacia algún sitio con estas clases? ¿quedará algo de todo esto? ¿les estará sirviendo de algo? Vamos esas cosas. Y soy un impaciente. Sé que tengo que esperar... y confiar. Esperar y confiar.

Darth M: ¿Y qué pasa con los blogs? Acaso no escriben, ¿acaso no estaban pensados para que se pudieran expresar? ¿acaso no te servirían para calibrar lo que piensan, lo que dudan, lo que cuestionan, lo que les gusta?

Yo: Sí, los blogs. Cada año el tema de los blogs es diferente. Recuerdo cuando escribí hace dos años ese artículo titulado pomposamente "El blog ha muerto, viva el blog". Pues a veces tengo la impresión de que pasamos por lo mismo. Sí que hay gente escribiendo, y cuando les apetece o tienen realmente algo que contar, pero no sé si es la tendencia general.

Darth M: ¿Acaso tú escribes todos los días o todas las semanas?

Yo: No. La verdad es que no. Muchas veces, como diría otra bloguera, creo que rumio más que escribo. Al escribir parece que uno está en un constante diálogo con uno mismo. Es como tenerse a uno mismo como interlocutor. Uno puede reflexionar, hacerse preguntas, tratar de responderlas o no.. mantener la duda. La verdad es que no soy muy distinto a ellos.

Darth M: Te exiges demasiado y les exiges demasiado. En el fondo ansías algo que no existe, una perfección dífícil de lograr. Además si todos escribieran mucho, ¿podrías seguirles a todos? ¿es que quieres sentirte tranquilo porque escriben? ¿sería esa la prueba definitiva de que están pensando? Creo que sólo buscas tu propio sentido de seguridad.

Yo: Joder, cómo estás hoy. Por cierto, ¿no te vas a comer ese pedazo de palmera?

Darth M: No, toma.

Yo: Gracias.... pues eso... tienes razón. A veces creo que sólo tienen mis asignaturas, ja... cuando a mi me pasa lo mismo, a veces estoy en tantas cosas que sólo tengo tiempo para rumiar antes de poder sentarme y escribir. Creo que estoy preocupado por ellos pero también estoy preocupado por mi y mi relación con ellos. Quiero decir, es como lo que te decía antes, ¿encontrarán sentido a lo que estamos haciendo? ¿y cuál es el sentido para mi? ¿necesito saber lo que piensan para que tenga sentido para mi? La verdad es que por suerte tengo más información, aparte de los blogs.

Darth M: Te comes demasiado la cabeza. Creo que la Primavera no te sienta bien. ¿Te golpeaste la cabeza el otro día cuando subiste al Ecce Homo?

Yo: Ja... no. Simplemente es mi impaciencia, creo. Además exagero. Últimamente he leído algunos blogs excelentes, de Teresa, de Paloma por supuesto, de Rosa, de Petra, de Jaione, de David, y muchos otros, o sea... que creo que exagero.

Darth M: Eso me parecía a mi. Por cierto, ¿cómo va lo mío?

Yo: Uy lo tuyo... La verdad, para ser sinceros, no lo sé. Yo creo que la mayoría ni se plantea lo que es un McGuffin, o para qué sirven.

Darth M: Qué pena, y yo viniendo desde tan lejos para esto.

Yo: Bueno, creo que es normal. Últimamente hemos estado ocupados con clases muy técnicas como para encima empezar a "allendear", para empezar a ir más allá dinámicamente... Pero hay gente que sí tiene interés. El otro día por ejemplo, me enviaron un correo muy curioso. Me preguntaban si los tests que evaluábamos eran un McGuffin, ¿no te parece genial?

Darth M: Ja ja... muy buena pregunta. Prefiero la pregunta que cualquier respuesta. Imagino que no responderías, imagino que no finalizarías ese proceso de generar hipótesis tan interesante.

Yo: No, aunque tentado estuve. No sé si este año te descubrirán. Has generado muchas líneas en paralelo. Tal vez, si hubiera más alumnos de 4º en 5º....

Darth M: Ya... qué taimado... ya me extrañaba a mi que se te ocurriera la actividad esa de ver  "La Clase".

Yo: Oye, que creo que será genial. Todos juntos, reflexionando sobre algo que nos resultará tan cercano, a veces  incluso tan dolorosamente o inquietantemente cercano. Aún hay escenas que me siguen impactando cuando las recuerdo... pero no quiero anticipar. Te hubiera gustado la clase de DA del miércoles.

Darth M: No estuve muy lejos, je je... creo que se podrán generar buenas conexiones, al menos si las quieren tener en cuenta. Y hablando de conexiones...

Yo: Ya ya... conectar o no conectar... ya ya... queda poco. Dentro de poco empezaremos a explicitar esto de las conexiones, y su relación con el pensamiento abductivo, y su relación con...

Darth M: el McGuffin mismo¡¡¡ Ja ja

Yo: ja ja...

Darth M: Oye en serio, ¿no te golpeaste la cabeza al bajar el Ecce homo? ¿o te dio demasiado el sol?

Yo: No creo que no. Simplemente, creo que las clases lineales están sobredimensionadas. Luego nos quejamos que nuestros alumnos no son creativos, o prácticos (en el sentido de inteligencia práctica, claro), ¿pero cómo lo van a ser si sólo están acostubrados a seguir protocolos lineales?

Darth M: Ya, como una receta de cocina, ¿no? No sé si tendrás tiempo de completar esto, y hablar algo de "la pauta que conecta" o "del beso de la muerte".

Yo: No lo sé, imagino que sí. Al fin y al cabo, creo que ya hemos hablado de todas estas cosas. Es como decía alguien en su blog, o como me decían en HHSS el último viernes, ¿cuándo encajará todo esto? ¿cuándo veremos o entenderemos lo que estamos haciendo?

Darth M: Ya... creo que lo importante es hacerlo, al menos hacerlo. Luego siempre puede haber espacio para reflexionar sobre ello. ¿No?

Yo: Bueno, eso espero. Ya te decía que aún tengo dudas. Siempre tengo dudas en este momento del curso.

Darth M: Bueno, si se duda, ¿no se existe?

Yo: Eso dicen....

 

Y tras estas palabras, Darth McGuffin desapareció más rápido que como corta una barra de acero una espada láser. Ahí estaba yo, en mitad del parque, con restos de dos palmeras de chocolate, sonriendo y disfrutando de un breve momento de descando. Tras respirar profundamente me levanté y me volví hacia la Facultad. Tenía que preparar una clase.

 

 

Anticipaciones y recuerdos

Anticipaciones y recuerdos

Hola a todos

Llevo las últimas semanas escribiendo un capítulo en el que trato de teorizar (por decirlo de algún modo) acerca del aprendizaje colaborativo y experiencial. No está siendo nada fácil. Primero que nada porque es un tema que vivo muy de cerca. He estado revisando material que tenía de los últimos 6 años, sobre todo llevado a la práctica aquí en Psicopedagogía. De repente es como si fuera consciente de todo lo trabajado estos años. Revisaba blogs antiguos y me sorprendía de nuevo ante lo que muchos de vosotros habíais escrito, por lo bueno que era, sobre todo cuando escribíais lo que os daba la gana, cuando escribíais porque os apetecía escribir. Ése es uno de los temas en los que más he tratado de profundizar. Pero no quiero aquí escribir sobre el capítulo.

Tras leer el último comentario de Leonor en su blog, creo que necesitaba reivindicar un poco de optimismo, como hace Benja. Los tiempos que vivimos en la Universidad española actualmente son muy movidos. La verdad es que prefiero una época de cambios a un período de inmovilismo, aunque no sea tan cómodo. Estoy de acuerdo con Leonor en que ante tanto cambio hay muchas revisiones e interpretaciones conservadoras en relación a la docencia. Creo que es una comprensible reacción en busca de seguridad. No va a aportar mucho, pero es comprensible. Por eso, al comprobar algunos de nuestros intentos por innovar, reivindico algo de optimismo y atrevimiento.

Esto me hace pensar en este año en Psicopedagogía. Cada año que coincidimos con oposiciones es un año especial, diferente. En cierta manera casi los prefiero. Se trabaja a otro ritmo, se profundizan otros aspectos, se genera otra sensibilidad, sobre todo en el segundo cuatrimestre. Es como que cuesta mantener la velocidad, tengo la sensación de estar subiendo una cuesta que sé que será sustituida de repente por una súbita bajada, que acelerará mucho el ritmo. Eso suele suceder después de las vacaciones de Semana Santa. Y aquí estamos, subiendo mi cuesta imaginaria. Creo que generando más de lo que parece. Al menos ya puedo comprobar cómo la gente ha empezado a escribir, ha empezado a compartir ideas e impresiones. Ya hay un núcleo suficiente de gente muy activa. Es genial poder seguir lo que vais escribiendo y compartiendo.

Y se va acercando el viernes, la clase de HHSS, en la que trataremos uno de mis temas favoritos. No creo que armemos tanto revuelo como el año pasado, ja... menuda se armó. Fue una de esas sesiones que nos movió a todos, que nos sacó de golpe de cierto letargo, pero creo que de manera un poco forzada. Este año seré más elegante. Y qué pena, ya no puedo contar con la colaboración de Raquel, quien siempre era cómplice en mis juegos "perceptivos". Tendré que empezar a ser más creativo. De nuevo reivindico el atrevimiento y el optimismo. Seguro que entre todos podemos crear nuevos entuertos, o deshacerlos si es necesario (esto lo digo a partir del comentario de Leonor en su blog, que recomiendo leer).

Un saludo

 

Alejandro

 

Perdiendo el tiempo... para ganar aprendiendo

Perdiendo el tiempo... para ganar aprendiendo

Una de mis actividades profesionales más interesantes, desde hace ya unos 4 años, consiste en trabajar con profesores por ejemplo en los grupos de innovación docente o en las clases del Master de Docencia Universitaria. Por supuesto también incluyo muchos de mis alumnos de la licenciatura de Psicopedagogía, que son profesores. Trabajar con profesores es interesantísimo, sobre todo teniendo en cuenta que yo también lo soy. Supone una tarea doblemente reflexiva (sobre todo teniendo en cuenta la connotación de reflejo que hay en la idea de reflexionar). Trabajar con profesores me permite ser más consciente de mí mismo como profesor.

Una de las cuestiones típicas que se suele salir, y cada vez me sorprende más, es la obsesión de muchos profesores por cubrir todo el temario, en términos de contenido, ajustándose a calendarios, planificaciones y demás. De ahí por ejemplo que surjan temas tales como "no hay tiempo para dar toda esta materia", "no nos podemos detener aquí porque vamos mal de tiempo", "podríamos hacer esta dinámica X, pero nos quitaría demasiado tiempo...". Esto se suele agudizar en aquellas asignaturas compartidas por varios profesores, a los que se les asigna una parte, que tienen desde luego que cubrir en X sólo en un número determinado de clases. También en aquellas asignaturas donde se supone que lo que hay que aprender es lo que hay que aprender, porque las cosas son así y  no hay más que (parece ser) aceptarlo y memorizarlo.

Me llama bastante la atención este tipo de cuestiones (hay muchas más, pero esta es una de mis favoritas). Sobre todo porque se presupone que cuando un alumno está expuesto a información "emitida" o "transmitida" por alguien, lo aprende de manera automática. Pensar así desde luego dista mucho de describir lo que realmente ocurre. Pero como muchas explicaciones metafóricas, la metáfora de la transmisición no funciona muy bien para explicar procesos de enseñanza y aprendizaje.

Cuento todo esto porque el miércoles pasado tuve la oportunidad de perder el tiempo de lo lindo y disfrutar mucho con ello. Y aprovecho para agradecer a mis alumnos el papel tan importante que tuvieron para ello. El martes había estado exponiendo un tema interesante y complejo: las bases neurofisiológicas del lenguaje. Es un tema importante sobre todo porque muchos modelos cognitivos en cierta manera están basados en estos modelos neurológicos. Incluso a veces modelos cognitivos contradicen los modelos neurológicos con los que se supone que se relacionan (véase por el ejemplo los modelos cognitivos de la memoria que la explican con otra metáfora (fallida), la del almacenamiento).

El caso es que el miércoles estuvimos discutiendo durante cerca de dos horas, profundizando en una serie de cuestiones que no habían quedado claras, e incluso extendiendo más allá... je je .. allendeando un poco, que siempre viene bien. Si Aure lee esto (que no sé si sigue leyendo el blog) seguro que le suena...

Salieron temas complejos tales como cuál es la relación entre cerebro y mente, relaciones del funcionamiento del cerebro y teorías constructivistas (de hecho no hay que olvidar que grandes constructivistas eran biólogos tales como Maturana, Varela, Von Foerster, etc...), qué significa que el cerebro perciba a partir de diferencias, explorar diferentes tipos de información analógica, digital y diferencial, etc... etc... La verdad es que extendimos mucho. De allí tuvimos tiempo incluso de hablar sobre la propia clase en sí.

No sé cómo lo vivisteis (me refiero a mis alumnos de DA que asistieron ese día) pero yo me lo pasé muy bien. Además de revisar y profundizar en algunos conceptos, también sirvió para algo muy importante, activar asuntos que serán más importantes después, incluso en otras asignaturas como HHSS. Había temas relacionados.

Así que gracias de nuevo por las preguntas que me hicisteis, espero que la clase os resultara significativa y si no fue así, pues también estaría bien saberlo, para tenerlo en cuenta en otras clases.

Desde luego la sensación de no hacer nada de lo que tenía previsto porque hay temas más interesantes emergiendo en ese momento es de lo más placentera.

Pues eso, que gracias a los que vinisteis por hacer posible que  allendeáramos un poco

 

Un saludo

 

Alejandro

¡Encerradas!

¡Encerradas!

Hay días en los que la vida se muestra generosa (ja ja). Hay días en los que la "realidad" supera la "ficción" (a veces me pregunto qué consideramos realidad y qué ficción.. ja).

Ayer fue un día de esos. Mis alumnas de doctorado (más Pablo) todas juntas, encerradas durante 45 minutos en un ascensor. Imagino que hay ocasiones donde las relaciones "colaborativas" no resultan tan apropiadas, ja... por ejemplo cuando se decide, llevados por la afiliación, que todo el mundo baje en el ascensor, sobre todo si se trata de un maltrecho ascensor como el que tenemos en la facultad. 

Bueno, tengo que decir que fue un gracioso punto final de la jornada. Para quienes no lo sepan, el proyecto que habían desarrollado a lo largo de la asignatura de doctorado sobre Aprendizaje Colaborativo y Experiencial, había consistido en realizar un corto sobre la historia de unas internas en una cárcel, que consiguen tramar un plan de huida y llevarlo a cabo (ja ja.. por creatividad no será... eso sí... espero que no fuera una metáfora relacionada con mi clase.. ja ja...).

El caso es que salir y encontrármelas a todas y Pablo encerrados en el ascensor fue toda una sorpresa irónica.

Por cierto Pablo no aparece en la foto porque tuvo que salir antes, para que el ascensor pudiera subir hasta el primer piso. No se me ocurrió sacar la foto antes. Bueno, las caras lo dicen todo... ja...

Un saludo

 

Alejandro

Clases con ALMA

Clases con ALMA

Una de las innovaciones de este segundo cuatrimestre (hay más de una) consiste en utilizar la metodología TIKI WIKI a lo largo de la asignatura. Para empezar a familiarizarnos con esto de los wikis, en la clase de hoy he llevado dos portátiles a clase. Hay dos grupos de revisión en clase, cada uno con un ordenador. Están revisando las clases en las que hemos estado explorando la relación de la inteligencia con las DA. Realmente hemos hecho mucho más que eso, por ejemplo comparar una concepción estática de la Inteligencia (o cualquier otra aptitud o fenómeno psicológico) con una concepción dinámica. Tratar de seguir los procesos cognitivos, metacognitivos, contextuales, motivacionales, etc... que subyacía a cada subprueba era uno de los propósitos principales.

Ahora cada grupo está tratando de sintetizar y conectar toda la información que ha ido emergiendo. El tema es que cuando vayan escribiendo sus conclusiones, en vez de hacerlo en sus cuadernos, lo hagan en el wiki, así podremos editarlo entre todos.

No oculto que estoy muy intrigado con ver qué tal funciona todo esto, de momento están de lo más activos en cada grupo. Llevamos pocas clases pero hay más información de lo que parece, la tarea es más desafiante de lo que parece.

Seguiremos

 

Ah... lo de ALMA es el acrónimo de Aula Libre Multidisciplinar Abierta

 

Un saludo

 

Alejandro

Autoevaluación

Autoevaluación

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El martes colgué las notas de Psicología de la Infancia y la Adolescencia. Hoy he cerrado las actas de manera definitiva. Me parecía apropiado, igualmente, cerrar simbólicamente la asignatura con una autoevaluación. Sobre todo teniendo en cuenta que os pedí a todos los que participasteis en el proceso, que os autoevaluaras. Ahora toca que yo me autoevalúe.

 

Comparando con el año pasado me daba cuenta de una cosa curiosa. El año pasado acabé más contento la asignatura. Tenía la sensación de que todo había ido como muy fluido. Había introducido importantes novedades, la gente había asistido bastante a clase (y eran muchos), la participación en clase y en los blogs había sido muy alta y muy buena. En general tenía la sensación de que había sido un curso bien aprovechado. Además habíamos tenido, a diferencia de este año, una actividad conjunta con otras asignaturas, Estrategias y Curriculum, para evaluar la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Esa actividad proporcionó la oportunidad de ir más allá de cada asignatura por separado.

 

El año pasado acabé más contento que éste. Lo gracioso es que creo que prefiero este año, aunque no esté tan contento. Y me gusta no estarlo. Me gusta mucho no estar tan contento. No lo estoy sobre todo porque mis estándares a la hora de evaluar el curso, a mi mismo, a vosotros, a todo el proceso en general han cambiado.

 

Este año tenía un propósito fundamental. Plantear la asignatura especificando las competencias fundamentales que quería trabajar. Es curioso porque pasé un cuestionario para explorar hasta qué punto erais conscientes de las competencias que quería trabajar. Porque no será porque no las he descrito, explicado y utilizado a lo largo de las clases. Nadie en los cuestionarios ha especificado la competencia que tenía en mente. Algo que en principio podría ser frustrante. Bueno, para mi no lo es. En todo caso me divierte. Hubiera sido frustrante si hubiera comprobado que nadie las usaba. Pero no ha sido el caso, sí he visto que se usaban, o mejor dicho, que se intentaban usar o practicar. Es curioso cómo no se identificaban conscientemente. Una explicación de esto podría ser el propio cuestionario que usé, que exploraba otro tipo de competencias más generales, lo que podía llevar la atención sólo a esas que se acababan de cubrir. Por ello en el espacio abierto del cuestionario en el que preguntaba por las competencias específicas, las que se comentaban eran igualmente generales y vagas. Y en casi ningún cuestionario (creo recordar sólo una excepción) se especificaba aquella que más me había interesado: reflexionar ante un caso desde una perspectiva evolutiva.

 

Reflexionar ante un caso desde una perspectiva evolutiva no dice mucho. Podríamos plantearlo también como analizar casos, aplicar la Psicología del Desarrollo y no sólo reproducirla, etc… pero tampoco diría mucho con eso.

 

Lo que me interesaba, y es algo que me interesa desde que hace dos años empezamos a plantearnos seriamente este tema de las competencias y siguiendo lo trabajado en los talleres con Tim Ingarfield, lo que me interesaba era concretar los procesos y los patrones subyacentes a eso que llamábamos analizar un caso desde una perspectiva evolutiva.

 

Curiosamente el punto de partida fue una limitación que encontraba repetidamente en mis alumnos de cursos anteriores. Incluso era una limitación que había observado en mí mismo durante mucho tiempo. Cuando analizábamos un caso solían ocurrir tres posibilidades:

 

  1. Se describía el caso. Si era una película pues de manera natural se describía lo que pasaba y se trataba de justificar desde ahí. Eso era el punto de partida. No hace falta cursar ninguna asignatura para hacer esto. La mayoría de los alumnos empezaban haciendo esto, y poco a poco iban moviéndose a la fase dos (aunque algunos se quedaban aquí).
  2. Se describía el caso desde un modelo teórico o varios modelos teóricos. Esto implicaba un salto. Como estábamos dando teoría sobre psicología del desarrollo, lo que se hacía era conectar películas o casos enteros con teorías concretas del desarrollo. El ejemplo de Eric Erikson comentando la película de Fresas Salvajes de Bergman, es un buen ejemplo de esto. Un gran ejemplo, desde luego. Una manera muy refinada de aplicar un modelo teórico para dar sentido de una situación o caso determinado. Entre otras cosas para eso lo leímos al principio. Estábamos practicando con Fresas Salvajes y leer a Erikson, era un buen ejemplo de llegar a este segundo nivel. Generalmente los alumnos más que usar un solo modelo teórico, lo que hacen es emplear varias teorías, o aspectos de teorías para interpretar o conectarlos con parte de un caso o una película. Al ir de la teoría a los datos del caso, se atiende a aquello que coincide o que es “conectable” de algún modo con dicha teoría. Muchos alumnos terminan haciendo esto, sobre todo al conocer más teorías o modelos teóricos. De hecho es lo que muchos psicólogos consideran que es lo que hay que hacer. Interpretar la ‘realidad’ desde diferentes teorías o una sola teoría integradora. Creo que la mayoría de mis alumnos del año pasado llegaron aquí. Sabían hacer esto. Así por ejemplo podían analizar Fresas Salvajes desde el modelo de Erikson, analizar “Secretos del Corazón” desde el modelo de Piaget (la transición a las operaciones concretas desde el estadio preoperacional) y analizar Thirteen desde el modelo de Kegan, por ejemplo. Así además se acompasa el estilo de muchos manuales y libros teóricos, donde aparecen cachos de teoría que no termina de estar muy integrada. Cualquier manual y el capítulo sobre adolescencia de Micucci, justamente es un buen ejemplo de esto.

 

Ahora bien, en cuanto me di cuenta de esto cambié mis estándares. No quería reproducir lo mismo que había creído conseguir otros años. Quería moverme más allá. Así que traté de especificar qué hacía yo al analizar un caso. Porque desde hacía unos años no me limitaba a conectar el caso con los modelos teóricos que conocía (independientemente de lo que me gustaran).

 

Analizar un caso desde una o varias teorías tiene una gran limitación. Sólo vas a poder analizar aquello que coincida con lo que la teoría plantea. Lo que no encaja con la teoría o no lo ves, o lo desechas. Como plantea un dicho: “si la realidad no se ajusta a tu teoría, cambia la realidad”. Si usas diferentes teorías podrás ver cosas diferentes, pero puede que sean aspectos separados, que no estén conectados o integrados. Es como si te pones unas gafas de un color con el que ves ciertas cosas y te cambias de gafas con otro color y ves otras cosas. Partiendo de esto, una opción es adoptar un modelo teórico muy integrador, desde el cual poder ver muchas más cosas. Por ejemplo no es lo mismo interpretar qué le pasa a Tracy usando la teoría del apego (como algunos han hecho) que usando la teoría de desarrollo de Kegan, que es bastante más compleja (como otros también han intentado de hacer, incluido yo mismo). El modelo de Kegan es más integrador y abarca más que la teoría del apego, pero ¿qué excluye? ¿qué deja fuera? ¿qué pasa con todo aquello que no coincide con su modelo?

 

Es por eso que traté de especificar más una tercera opción, más cercana a lo que yo hago cuando analizo un caso, sea una película, un informe o una persona concreta con la que esté trabajando. Una de las cosas que suelo hacer es construir un sentido de lo que está ocurriendo, elaborar un modelo de comprensión de lo que ocurre, por ejemplo mediante la elaboración de inferencias.

 

Hace unos años cuando hice mi tesis doctoral practiqué hacer esto de manera muy exhaustiva, aplicando sobre todo inferencias inductivas, sobre todo al usar una metodología cualitativa. Más que aplicar teorías para entender lo que ciertas personas me contaban durante las entrevistas que realizábamos, trataba de quedarme con lo que me decían y desde ahí ir construyendo temas, ir comparando temas y conectándolos entre sí hasta ir construyendo un modelo de comprensión de lo que ocurría. Iba de su experiencia hacia la construcción de un modelo, que iba más allá de casos particulares para integrarlos a todos. Llegados a ese punto podía conectar esos temas con teorías, e incluso comparar mi modelo con ciertas teorías. Igualmente podía hacer inferencias deductivas y pensar: “si pasa esto, desde esta teoría podríamos deducir que pasará lo siguiente y lo siguiente” e ir a comprobarlo a los datos. Lo que era otra manera de proceder. Así por ejemplo, en mi tesis me interesaba mucho cómo la gente se comprometía por ejemplo a la hora de realizar una oposición o a la hora de decidir casarse con alguien. Lo que yo hipotetizaba entonces es que antes de dicho compromiso tendrían lugar procesos de acomodación, de cambio interno, tras el cual venía ese cambio importante que era la adopción de un compromiso. Lo curioso fue comprobar que no siempre funcionaba en ese orden. Muchas veces la acomodación era posterior a la adopción de un compromiso, no anterior. Lo que en sí era un ejemplo de comprobar (verificar y falsar) deducciones. Lo que entonces no terminaba de entender, es que estaba yendo más allá de deducir e inducir. Lo que también estaba haciendo era abducir.

 

La abducción, desde que lo topé con este término en algún curso con John McWhirter o Tim Ingafield, siempre me llamó la atención. ¿Qué era eso de abducir? En principio parecía que con inducir y deducir ya estaba todo completo. Pero al ir comprendiendo lo que suponía abducir, fui consciente que no. Al abducir se trataba de ir más allá, de comprobar las hipótesis pero más allá de seguir meras cadenas causales deductivas. Al abducir era posible seguir lo que ocurría con independencia de los modelos teóricos o inductivos que se estuvieran utilizando. Eso es lo que me empezó a interesar de los procesos abductivos, lo abiertos que eran y cómo permitían seguir procesos y comprobarlos.

 

Eso facilitaba quedarte con los datos del caso, describir qué ocurría pero hacerlo a otro nivel al que planteaba antes. Describir los datos de una manera detallada viendo qué es lo que va sucediendo, por ejemplo al seguir una transición determinada, es muy diferente a meramente contar de manera abstracta lo que ha ocurrido, resumido en una etiqueta.

 

Lo que le pasa a Tracy es que pasa de la niñez a la adolescencia”. Eso sería típico desde un nivel uno. Es lo que algunos han hecho.

 

Lo que le pasa a Tracy es que realiza una transición desde el tercer orden de conciencia hacia el cuarto, gracias a que surge un sentido emergente de identidad personal”. Esto sería un ejemplo de un nivel dos, aplicando el modelo de Kegan.

 

Ambos ejemplos sintetizan, resumen y dan la sensación de comprender lo que ocurre. Dado que la persona construye un sentido del caso.

 

Lo que le pasa a Tracy es que por primera vez empieza a verse a sí misma desde otro punto de referencia, de normas, de valores, el de otro grupo de referencia. Al verse desde otro punto de vista se juzga como inapropiada, ya no le vale su manera de ser y funcionar, que por otro lado empieza a distinguirse, cuando antes meramente pasaba desapercibido, no hacía diferencia. Además empieza a valorar dicho punto de vista, que implica pertenecer a otro grupo social, otro grupo relacional. Lo interesante aquí es que empieza a poder comparar experiencias que antes no podía comparar. Comparar su vida familiar a su vida con Evie y las nuevas amigas, incluso su vida previa como estudiante. Hay momentos interesantes en los que esto es más evidente, por ejemplo cuando duda sobre si robar el bolso o no. Es un buen ejemplo de manejar  y objetivar dos grupos de referencia con los que en ese momento no está del todo comprometida. Otro momento interesante es cuando tras darse cuenta que no ha realizado la tarea de clase, se va al servicio a retocarse y es consciente de sí misma como antes nunca había sido. Se ve reflejada en el espejo y al mismo tiempo se ve reflejada por oposición en la chica con aspecto saludable que le cuenta que está haciendo una obra de teatro. Tras eso se vuelve a ver en el espejo. De esas comparaciones empieza a ver su relación con Evie desde otra perspectiva, probablemente empieza a cuestionar dicha relación como antes empezó a cuestionar la relación que mantenía con su madre. Ella no es ni la chica responsable del principio ni la chica ávida de nuevas experiencias que es junto a Evie. ¿Quién es? De ese espacio emerge la posibilidad de empezar a explorar quién es o quién quiere ser”. 

 

Lo anterior es un ejemplo de describir mejor una descripción más detallada, más basada en lo que ocurre. Preguntas del tipo “¿por qué cambia aquí precisamente? ¿cuál es la diferencia?” son cruciales. Generar espacios abiertos de posibilidades, hipótesis que comprobar y explorar. Que luego se pueden conectar con teoría, pero que en todo caso y eso es lo más importante, están conectadas con datos concretos.

 

Otra ventaja de esta manera abductiva de pensar es que plantea una perspectiva dinámica, no estática. No se realizan juicios generales estáticos, sino comprensiones dinámicas del proceso subyacente. ¿Qué hace Tracy diferentemente aquí que antes o después no hace? ¿cómo explicarlo?

 

Una de las maneras de tratar de operativizar esto fue plantear una serie de distinciones que concretaran cuál era nuestra comprensión de una situación. De ahí que pudiéramos añadir información, detalles, o restar aspectos irrelevantes que despistaban. Extender nuestra atención para incluir aspectos que no estábamos teniendo en cuenta, por ejemplo la influencia de los valores culturales consumistas, o reducir nuestra atención a aspectos más manejables o interesantes cómo el diferente tipo de relaciones que se estaban creando. A veces, pese a hacer esto aparecían huecos, conductas que no se podía explicar, “¿por qué se autoagrede?”, que se podían intentar rellenar. O a veces nuestras explicaciones limitaban nuestra comprensión y era preferible sacar algunas de esas prematuras intepretaciones, para tener una visión más integrada: “se autoagrede porque está deprimida, o porque le alivia”.

 

Añadir, restar, extender, reducir, rellenar y sacar, eran algunas de las distinciones empleadas en esa manera de practicar el pensamiento abductivo, el tratar con posibilidades y opciones.

 

Por eso este año he cambiado mis estándares y el resultado ha sido más heterogéneo y variado. Por eso no estoy tan contento como el año pasado pero estoy más satisfecho que el año pasado. Por eso he seguido mejor lo que hacíais y no hacíais en los exámenes. Por eso he disfrutado tanto cuando os veía intentando elaborar hipótesis, cuando usabais estas distinciones, cuando tratabais de describir lo sucedido para tener una visión del proceso en movimiento y no sólo un foto general.

 

Me ha resultado más fácil evaluar hasta qué punto desempeñabais la competencia de analizar un caso desde una perspectiva desarrollativa. Aunque eso sí, también he sido consciente de la mayor complejidad que os estaba exigiendo. De que hubiéramos necesitado más ejemplos o más tiempo para practicar, sobre todo con el último caso. De que un cuatrimestre es poco tiempo. Pero creo que al menos hemos dado una muestra de lo que es posible hacer.

 

Como parte de mi autoevaluación me doy cuenta de un error que he cometido. Podría haber sido más preciso a la hora de mostrar algunos procesos que estaba usando, pero porque son distinciones familiares para mi, y que generalmente di por sabidos o conocidos, cuando no lo eran. Me refiero a procesos tales como diferenciar o hacer distinciones en la experiencia; comparar dichas distinciones entre sí o con un modelo más amplio y elaborar a partir de ese contraste una conclusión (como un patrón), que no deja de ser una estructura emergente más compleja que las anteriores. Igualmente podía haber proporcionado distinciones más concretas para seguir con más detenimiento las transiciones de cualquiera de los casos que analizamos, incluidos todos nosotros como participantes de una experiencia en proceso.

 

En todo caso estoy satisfecho, muy satisfecho con la mayoría de los trabajos que he leído. El nivel de complejidad de los análisis era mayor que años anteriores, por lo que parece que lo trabajado en clase ha ido dando sus frutos. Sin duda, trabajar más este tipo de distinciones procesuales podría haber resultado muy útil, pero es algo que resultaría más fácil hacer ahora. Al principio de la asignatura no era tan fácil. Sobre todo si, usando la metáfora del puente, empezábamos a movernos desde una orilla hacia la opuesta. Había que ir poco a poco. Por eso empezamos también analizando un caso desde una perspectiva más descriptiva, para después ir usando más teorías, para luego progresivamente ir usando más la descripción de lo que iba ocurriendo (para conectarlo con teorías después si resultaba conveniente o no, incluso para cuestionar teorías).

 

Soy consciente de que hay muchos temas que no hemos cubierto. También de haber insinuado muchos temas más allá de lo que se suele dar en una asignatura como ésta. Al menos espero haber dado a conocer una disciplina tan fascinante y compleja como es la Psicología del Desarrollo. Desde luego creo que exigía esfuerzo, dedicación y curiosidad.

 

Lamento no haber dispuesto de más días para discutir el caso final, le habríamos sacado más partido. También soy consciente de que hay temas abiertos en relación a la competencia que quería trabajar, porque no todo se limita a distinguir los procesos que subyacen. También es fundamental dominar los patrones que organizan dichos procesos. Y desarrollar este tema requeriría más tiempo y espacio. Desde luego forma parte, creo, del proceso de abducir y organizar esas estructuras que emergen para explicar algo.

 

En todo caso quería agradeceros por acompañarme a lo largo de la asignatura, y también felicitaros por vuestro desempeño. Sé que no todo el mundo ha superado los mínimos competenciales que exigía. Parte de mi trabajo ahora es tratar de conseguir que lo hagan, de aquí a junio. Con ellos seguiré en contacto más estrecho, con el resto, nos veremos el año que viene.

 

Que vaya bien el cuatrimestre.

 

Un saludo

 

Alejandro

Inicio del Segundo cuatrimestre sin finalizar el primero

Inicio del Segundo cuatrimestre sin finalizar el primero

Hola a todos

Aquí estoy tratando de finalizar el primer cuatrimestre habiendo comenzado ya el segundo con los de quinto. Encima va y se lo suelto. Se me han quedado mirando como pensando: "pero este tío qué dice", ja.. Pero es verdad. Estoy pasando aún el duelo, la transición de dejar el grupo de 4º. Mañana será más fácil una vez que ponga las notas. He sacado una conclusión: voy a cambiar el caso para el año que viene. Si vuelvo a leer otro escrito sobre Tracy me da algo. Me extraña que no haya soñado con ella todavía. Creo que voy a volver a vivir los 13 años, y mis 13 años no fueron del todo diferentes a los de ella, eso sí, con mayor estructuración familiar y mayor compromiso sostenido con los estudios. Eso sí, con mucha exploración, toda la que podía. El caso es que estoy un poco saturado.Mejor no hablo de mis 13 años, y eso que aún no había pegado el estirón definitivo.

Hoy comencé Dificultades de Aprendizaje y era raro porque estaba viviendo claramente el proceso de ir creando una relación con el grupo. Los primeros días es como un tanteo, y eso que conozco a la mayoría. Lo mejor será simultanear ambos procesos: el inicio con 5º y la despedida con 4º. Eso me recuerda lo que estuvimos trabajando la semana pasada en la cuarta semana del Systemic, con John, pero eso es otra historia.

Bueno, pistoletazo de salida. Nuevo período, nuevo cuatrimestre, nuevas asignaturas, nuevo grupo.

Mañana necesito poner las notas y despedirme temporalmente. Hoy me encontré con Cecilia en el pasillo y le dije: qué... ¿qué tal los de cuarto? Ja...

Recuerdo la cara de los de 5º cuando les he dicho que estaba en transición, pero que ya la estaba gestionando. Este delirante artículo forma parte de ello. Pero es que llevo todo el día leyendo exámenes y comentándolos.... Además mañana es un gran día: veré lo que han organizado mis alumnas de doctorado. No hay nada como tener alumnas autodirigidas a un  nivel colaborativo, ja... a ver qué tal. Bueno, voy a terminar antes de degenerar.

¿Soy el único profesor que vive estas transiciones al cambiar de grupos y asignaturas? Espero que no.

Un saludo

 

Alejandro

Al acecho...

Al acecho...

Español, edad desconocida... se sospecha que sobre los treinta.

-          Procedente de una familia inestable emocionalmente.

-          Licenciado en Lectura de Mente y Psychokillers

-          Delito: Acoso mental a alumnas de doctorado

-          Condena: 15 años.

-          6 meses en prisión.

-          Su objetivo al salir: buscar a las alumnas de doctorado que le volvieron loco y tratar de averiguar qué diablos pretenden.

 

 

LA HISTORIA:

 

Primero que nada, que conste que yo no debería estar aquí. Yo tenía un trabajo normal, daba clases normales, con alumnos normales. Era feliz, bueno, lo más feliz que puede ser un profesor de universidad con un contrato temporal en tiempos de crisis, bueno ya me entiende... El caso es que ese curso empezó normal también. Un grupo normal. Pero había algo raro, aunque al principio no lo noté. Se reunían tras las clases, las escuchaba cuchichear a mis espaldas. Sabía que estaban tramando algo. Yo no le di importancia. Las clases se sucedían y se acercaba el día de poner las notas. Notaba que se ponían más tensas, más cuchicheos, más miradas de soslayo. Un día desaparecieron. Tenían que entregar algo, lo que quisieran, ya sabe, lo normal, y se esfumaron. Pero yo sabía que estaban cerca. Un día las vi juntas a todas. Estaban preparando algo, me miraban sonriendo maliciosamente. Iban a por mi¡¡¡ Estaba aterrado, entré en mi despacho, cogí las tijeras, cualquier cosa para defenderme y fui a por ellas, por defenderme claro. Y bueno, ya sabe el resto, sangre, chillidos, lo normal. Pero escaparon, no fue suficiente... apenas rasguños. Pero me pillaron, nuestro bedel atlético, un tal Jacinto pudo conmigo, me tumbó de un golpe. Pero sé que siguen preparando algo. Yo sigo al acecho, esperando mi oportunidad.